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CASADEMONT ZARAGOZA

El gesto de Mariona Ortiz con la lesionada Helena Pueyo en el último partido del Casademont Zaragoza

La capitana lució un brazalete negro como el que lleva habitualmente la balear

Mariona Ortiz, con el brazalete en homenaje a Helena Pueyo este sábado.

Mariona Ortiz, con el brazalete en homenaje a Helena Pueyo este sábado. / Jaime Galindo

Zaragoza

Helena Pueyo sufrió un traumatismo en el pie durante el partido de cuartos de final de la Euroliga frente al Basket Landes y, aunque jugó frente al Galatasaray, las molestias que sufre en la zona le han obligado a parar con la intención de que pueda estar disponible en el tramo decisivo, los playoffs por el título que empezarán la semana que viene. La balear ya no disputó el partido por el tercer puesto de la Final Six y se ha perdido los dos últimos partidos de la fase regular, a los que el Casademont Zaragoza ha llegado con los deberes hechos con el primer puesto asegurado.

El conjunto aragonés disputó este sábado el último partido en el Príncipe Felipe de la temporada regular frente al Cadí La Seu y Helena Pueyo tuvo que conformarse con animar desde el banquillo a sus compañeras en un duelo ya sin nada en juego para ambos conjuntos. No obstante, la talentosa jugadora española sí estuvo muy presente para sus compañeras en la pista, sobre todo para la capitana.

Mariona Ortiz salió a la cancha con un brazalete negro en el brazo izquierdo, exactamente igual que el que luce la balear en cada partido. Además, en el mismo Mariona se había puesto una pequeña pegatina con el número 13, el dorsal de Pueyo en el Casademont Zaragoza.

El brazalete de Pueyo no es estético ni capricho, sino una protección para el detector de insulina que debe llevar porque fue diagnosticada de diabetes con diez años. "Ahora lo controlo muy bien, aunque ser constante es complicado", explicaba ella misma en un vídeo de la Federación Española de Baloncesto.

Uno de los momentos de más altibajos es, precisamente, durante los partidos. "Ahí, con toda la adrenalina en el cuerpo es cuando más me sube el azúcar. Después me pasa lo contrario, que me baja en picado. Lo importante es concoerte bien y saber gestionarlo", relataba una Pueyo que añadía que se mide el azúcar en los descansos.

Para ello lleva ese medidor con el que la pueden controlar desde el banquillo y que protege con ese ya clásico brazalete negro. Este sábado Mariona Ortiz convirtió esa cinta en un homenaje a su compañera, que se recupera de ese golpe en el pie con la esperanza de poder disputar las eliminatorias por el título.

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