Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

En Directo

Casademont Zaragoza

La crónica del Casademont Zaragoza-Estepona: juego de niñas con premio (90-49)

El Casademont se divierte ante el Estepona y logra el pase a semifinales en un encuentro que tuvo mucho más de exhibición que de un partido de ‘playoff’

Las jóvenes jugadoras del Estepona se saludan con las del Casademont

Las jóvenes jugadoras del Estepona se saludan con las del Casademont / Miguel Ángel Gracia

Arturo Pola

Arturo Pola

Zaragoza

El Casademont Zaragoza hizo lo que tenía que hacer y ya está en las semifinales de la Liga en lo que fue un dudoso pero divertido espectáculo deportivo (90-49). De eso ninguna culpa tienen las aragonesas, pero la forma en la que ha llegado el Estepona al final de Liga, con una desbandada de sus principales jugadoras, provocó que se viera un extraño partido que fue un juego de niñas para un equipo que, no hay que olvidarlo, puede estar a cuatro o cinco partidos de ganar el título de Liga. Aunque eso será otra historia bien distinta.

Un triple a tabla afortunadísimo de Merritt Hempe, con la pívot incluso pidiendo perdón, abrió el marcador. Fue el perfecto preludio de lo que estaba por venir. Porque si el encuentro ya partía desequilibrado, si el Casademont encima tenía cierto en el tiro el Estepona no iba a tener nada que hacer. Una Mariona Ortiz muy mejorada con respecto al nivel que había mostrado en sus últimas citas también encontró la canasta desde lejos.

Fingall se hizo grande debajo del aro antes de que el festival del triple continuara en el Felipe. Vorackova, Bankolé y Helena Oma cantaron bingo. Pero no solo de tres en tres sumaban las de Ferreres, también por dentro hacía daño un equipo aragonés que también cogían el rebote ofensivo de lo poco que fallaban. El resultado de todo ello fue un 30-12 que hablaba por sí solo, dejaba visto para sentencia el partido y, por supuesto, la eliminatoria cuando todavía faltaban 30 minutos de baloncesto.

Un amistoso

A partir de ahí, se acabó la competición y empezó otra cosa. Algo parecido a un encuentro amistoso que, por mucho que sonriera al Casademont, dejó una imagen que no favorece en nada al baloncesto español. Porque el Estepona, además sin Contell, no pudo ni disfrutar de sus últimos minutos en una gran temporada para ellas. Más bien lo contrario, los sufrieron.

A pesar de que la ventaja crecía y crecía, tampoco es que a las aragonesas les vaya a beneficiar un encuentro tan poco interesante a solo cuatro días de comenzar las semifinales. Pero en fin, lo que sucedió en la pista en el segundo cuarto fue que Aminata Gueye hizo lo que quiso en la pintura y tres triples de Laia Flores, Vorackova y Fingall catapultaron a las zaragozanas hasta el tremendo 49-16 con el que se llegó al descanso.

La intensidad de las locales se desplomó por completo, lógico por otra parte, tras la vuelta de vestuarios. Eso permitió al Estepona tomar tiros más liberados que comenzó a aprovechar. Sus primeros triples incluso se celebraron en el Felipe, pero es que llegaron a enchufar seis en apenas cinco minutos. No obstante, Mariona y Mawuli respondían también en el otro lado y en ningún momento hubo ningún tipo de emoción.

«Volved a encuentro», les pedía a sus pupilas Ferreres en un tiempo muerto. Pero no era fácil viendo cómo se estaban desarrollando los actos. Llegó un momento en el que si se hubiera podido pactar acabar el partido antes, los dos equipos lo hubieran firmado. Al menos le sirvió al Estepona para irse con un mucho mejor sabor de boca de vacaciones. A las que mejor les vino fue a las tres juveniles malagueñas que debutaron con una tremenda ovación que no olvidarán. En el lado del Casademont, al que mejor le vino ese tramo fue a Arnau Ferreres. El técnico pudo rotar y, a pesar de la peculiaridad del choque, probar cosas que le puedan servir al equipo para, ojalá, meterse en la final de la Liga dentro de una semana.

Tracking Pixel Contents