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La crónica del Casademont Zaragoza-Coviran Granada: de nuevo en el lío del descenso

El Casademont firma un último cuarto horrible contra el colista, regala el partido en casa y regresan, ahora ya oficialmente, los fantasmas de una Primera FEB que habrá que evitar en cuatro complicados encuentros

Robinson, con cara de circunstancias, se marcha con sus compañeros a vestuarios tras perder con el Coviran Granada.

Robinson, con cara de circunstancias, se marcha con sus compañeros a vestuarios tras perder con el Coviran Granada. / Jaime Galindo

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Zaragoza

Oficialmente, el Casademont Zaragoza vuelve a estar en un jardín al que se ha metido de lleno por deméritos propios. Si en Gerona la desconexión de casi cada día llegó en los primeros 15 minutos, ante el Coviran Granada fue en un último cuarto incomprensible, sin respuesta, sin argumentos y, lo más preocupante, ante el colista, que dicho sea de paso hizo un señor partido. Si había un día para ganar y para no liarla era este sábado... y falló.

No había vencido fuera de casa en toda la temporada el Coviran Granada, que si perdía además podía descender a Primera FEB matemáticamente, y el equipo nazarí demostró lo mucho que se jugaba frente a un Casademont totalmente ido y ofuscado en los últimos diez minutos.

Y el lío en el que se vuelve a meter el equipo aragonés es de aúpa, porque en caso de que gane el Andorra al Manresa este domingo (12.30) se quedará el Casademont con puntuación de descenso de nuevo y tras haber pasado un tramo del calendario muy amable y en el que pudo dejar el asunto no sentenciado matemáticamente, pero sí de forma virtual. Con lo que viene después, terror.

Durante 30 minutos pareció que el equipo aragonés tenía el encuentro controlado. O al menos, no descontrolado, que no es lo mismo. Con sus parciales y sus momentos para cada conjunto, el Casademont jugaba con argumentos, siempre mandando en el marcador, hasta que la resistencia del Granada y su zona 2-3 fundieron a negro a los zaragozanos, que se ofuscaron hasta regalar el partido de una forma inaceptable. Días así son los que cuestan descensos.

El inicio de partido fue muy tímido, con unos porcentajes de tiro y un ritmo de anotación que demostraba la posición en la tabla de ambos. Todo muy espeso y muy largo. El Casademont, como en todo partido, fue sobreviviendo a base de rebotes ofensivos y el conjunto nazarí, como en todo el partido, con las faltas personales que fue sacando. En un primer cuarto sin pena ni gloria y un exiguo 13-12 en el marcador, lo único destacable fue el regreso, cuatro meses después, de Bell-Haynes.

Pronto el canadiense comenzó a demostrar por qué el Casademont le echaba tanto de menos y eso que todavía físicamente está muy verde por la evidente inactividad. Su entrada hizo el que el duelo se desperezase con ese punto de aceleración y agilidad que siempre le mete. Un 2+1 de Dubljevic después de un triplazo de Joaquín sin tiempo puso al Casademont 9 arriba (30-21) en un primer momento para romper el duelo. El Granada fue sobreviviendo a base de la insistencia de Rousselle y de nuevo las faltas personales y logró marcharse con vida al descanso (40-35).

De 11 arriba a la caída

Joaquín, excelso durante todo el partido en ambos lados de la pista, abrió la segunda mitad con 2+1 que fue seguido por un 0-7 del Coviran Granada tras una serie de líos, pérdidas y errores. Entonces llegó un nuevo arreón zaragozano con dos mates de Robinson y un triple de Spissu que dejó al Casademont diez arriba. Aunque rompió el Granada el parcial con un triple de Valtonen, otros buenos minutos de Joaquín Rodríguez llevaron la máxima hasta el +11. Malo sería… y malo fue.

Al final del tercer cuarto, Bozic dejó la diferencia en seis y en el inicio del último una canasta de Jassel Pérez y un 2+1 del propio jugador visitante obraron la remontada. El parcial fue escandaloso en contra, de 2-16. El Granada, aparte de encontrar buenas situaciones para anotar en la pintura, propuso una defensa 2-3 que fue incapaz el conjunto zaragozano de atacar ni por dentro ni por fuera, en un bloqueo tremendo en el que solo los rebotes en ataque hicieron que aguantase el chaparrón.

La grada comenzó a ponerse nerviosa y entre tomas y dacas y golpes el reloj seguía corriendo sin remedio mientras el Casademont continuaba noqueado. Un triple solo de Alibegovic puso al Granada seis arriba con dos y medio por delante, Yusta falló un triple, Robinson regaló una falta totalmente innecesaria con un segundo de posesión y el conjunto andaluz no erró desde la personal, dejando el partido casi visto para sentencia.

Trató de remar el Casademont de la mano otra vez de Joaquín ante la ofuscación de un Santi Yusta totalmente fuera del partido, pero Bozic con otra canasta, una técnica al capitán y dos pérdidas en medio campo hicieron que la sangría todavía fuese mayor y que, de paso, perdiese el basketaverage contra el Coviran Granada, que a este ritmo igual hasta es necesario. Toca rezar, que lo que viene miedo.

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