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Diez fichajes, cinco salidas, un recién llegado, un lesionado y otro que no cuenta: el estrepitoso fracaso del Casademont Zaragoza

Solo Robinson, aunque ha bajado sus registros en las últimas semanas; y Wright-Foreman, con sus luces y sombras, se salvan en una planificación deportiva muy deficiente

El fracaso de los diez fichajes del Casademont Zaragoza.

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Zaragoza

Han pasado por el banquillo del Casademont Zaragoza esta temporada Jesús Ramírez y Joan Plaza antes de Gonzalo García de Vitoria y ninguno de los dos ha conseguido encauzar a una plantilla carente de nivel y con un ego desproporcionado, llena de individualidades y carente de cualquier sentimiento colectivo y de pertenencia.

Que el equipo aragonés esté peleando por no descender a Primera FEB se explica no solo por la calidad de sus fichajes, sino además por el carácter de los mismos. Cinco firmaron en verano, otros tantos con la temporada empezada para enmendar los errores, camuflados bajo la excusa de las lesiones en algunos casos y no del fracaso en su elección, y de todos ellos solo ha rendido bien de verdad uno, que es Robinson, y Wright-Foreman, que no ha desentonado. El resto, nada de nada, lo que obliga a pedir explicaciones o incluso la cabeza de Pedro Llompart.

De los diez fichajes en total, cinco ya están fuera del club, uno está lesionado y se habrá perdido un tercio de temporada, otro acaba de llegar y no se le puede valorar por cuatro partidos y otro más está más fuera que dentro y ha pasado de jugar dos minutos a directamente no vestirse de corto. Ese es el bagaje de las incorporaciones del Casademont. Así es imposible.

Por partes. En verano firmaron Devin Robinson, DJ Stephens, Stevenson, Kabaca y Joel Soriano. El primero ha sido el mejor jugador del Casademont junto a Yusta, aunque ha bajado sus registros en las últimas semanas y peca a veces de individualismo. Pese a ello, poco que reprocharle. Stephens está lesionado, se ha perdido diez partidos ya de Liga y apunta a que sean trece en total. Y en sus 21 partidos ha hecho 5 de valoración. Kabaca, tras aplastarse un dedo en pretemporada, se fue sin debutar y sin contar para Ramírez; Stevenson salió tras discutir públicamente con el entonces técnico y firmar unos tristes 3.2 de valoración; y Joel Soriano vino pasado de peso y fue un desastre en defensa. En resumen, de los cinco del verano, solo Robinson ha cumplido y tres están fuera.

De los que llegaron con la campaña empezada solo Wright-Foreman ha sumado y, aunque también a veces se pasa de individualista, tiene puntos, carácter y ganó el choque importantísimo de Gran Canaria. 12 puntos y 8.5 de valoración acredita.

Isaiah Washington, que vino para suplir a Bell-Haynes, solo ha hecho un buen partido, ante el San Pablo Burgos en la primera vuelta, con 23 puntos y 21 de valoración. El resto ha sido de malos tiros, egoísmo y desidia defensiva.

Más flagrante fue el caso de Josh Richardson, el fichaje glamouroso, la estrella con 500 partidos en la NBA y que es otro ejemplo del pifostio del club. Se le puso a prueba 10 días, se le presentó oficialmente en mitad de dicho periodo y tras 34 días y cinco partidos fue cortado.

Otro que tal baila es Koumadje. No ha pasado de los 12 de valoración en ningún choque, desde la llegada de Plaza su media es de 0.3 y ha dado una sensación de pasotismo inadmisible en cualquier profesional. De hecho, el técnico prefirió en Manresa traer a Traoré de Burgos y dejarle sin semifinales de la Liga U que convocar al chadiano, que solo sigue en el Casademont por falta de efectivos. El último, Gabriel Olaseni, vino para cuatro partidos y debutó el sábado sin haber entrenado. Nada que reprocharle, lógicamente. Y así es como hay que salvarse.

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