Casademont Zaragoza
Entrevista con Bell-Haynes, jugador del Casademont Zaragoza: "Quiero seguir en el Casademont el año que viene, por eso es tan importante para mí salvarnos"
El base se muestra convencido de lograr la permanencia y asegura que, de no conseguirlo, sería uno de los mayores fracasos de su carrera

Trae Bell-Haynes, con rostro serio, en los pasillos del Príncipe Felipe. / Laura Trives

Pregunta. Del 1% al 100%, ¿cómo se encuentra físicamente?
Respuesta. Al 75% o al 80%. No me precipité en mi regreso, pero todavía tengo un poco de dolor y un poco de incomodidad. Por eso tengo que jugar con el vendaje en la mano y esas cosas. Así que estoy cerca del 100%, pero todavía no.
-Usted llega justo a tiempo para intentar salvar al equipo. Muchas de las esperanzas de la Marea Roja están puestas en usted.
-He vuelto para ayudar a mis compañeros. Los dos primeros partidos fueron un poco difíciles para mí, intentando encontrar el ritmo sin mucho entrenamiento. Pero ahora creo que no soy solo yo, y todo el mundo va a tener que elevar su nivel en estos tres últimos partidos. Así que, por supuesto, espero poder aportar algo más de energía y más estabilidad, pero creo que harán falta 12, 13 o 14 jugadores para que logremos el objetivo.
-Su recuperación ha sido incluso más rápida de lo esperado. ¿Ha hecho ese esfuerzo extra para volver antes del final de la temporada?
-Creo que cuando me hablaron de la cirugía, mi objetivo siempre fue volver y jugar este año. Obviamente, no pensé que el equipo estaría en esta situación, pero eso me dio un poco más de motivación extra para intentar volver y ayudar. Al principio nos dijeron que serían de cuatro a seis meses, dependiendo de cómo evolucionara. Pero tuvimos suerte, la operación salió muy bien y la recuperación con el fisioterapeuta y el cuerpo técnico ha sido estupenda. Así que me dieron la oportunidad de volver.
-¿Ha sufrido mucho viendo al equipo desde fuera?
-Es difícil verlo incluso cuando el equipo está ganando y tú no juegas, cuando quieres formar parte de ello. Pero, definitivamente, con la racha y algunos de los partidos, uno piensa en sí mismo, en el jugador que es, y en cómo podría ayudar al equipo en ciertas situaciones. Así que, obviamente, hemos sufrido mucho y ha habido algunos partidos muy ajustados, como Bilbao y Andorra, en los que me habría gustado poder ayudar en una jugada que quizá hubiera cambiado el partido. Y luego ha habido algunos partidos muy malos, como Tenerife y Baskonia, en los que quería estar allí simplemente para ayudar a cambiar la energía. Así que ha sido muy difícil verlo. Incluso cuando el equipo lo está haciendo bien, todo el mundo en esta Liga es competitivo y quiere jugar, quiere formar parte de las victorias del equipo y formar parte del grupo, así que cuando las cosas van mal todavía más.
-Y con la perspectiva que le dio no haber participado en los partidos, ¿qué análisis o diagnóstico hace de lo ocurrido?
-Creo que el mayor problema para nosotros ha sido nuestra energía. Creo que hemos sido demasiado irregulares. Ha habido partidos en los que jugamos cinco minutos muy bien, luego diez minutos mal, luego cinco minutos bien; o incluso el partido contra el Granada, 30 minutos bien y un cuarto malo, la energía baja y perdemos los partidos. Así que creo que lo más importante es ser constantes y luego estar juntos como grupo y apoyarnos unos a otros a través de los errores y de los momentos difíciles. Creo que necesitamos hacer eso más en estos tres últimos partidos.
-¿Entiende que desde fuera parezca que le ha faltado actitud a la plantilla?
-Sí, claro. Obviamente, no hemos estado muy bien. Incluso en casa hemos decepcionado, así que no siempre contamos con el apoyo de la afición. Tenemos que apoyarnos entre nosotros y levantarnos unos a otros, ya sea por una pérdida o por un tiro fallado, y asegurarnos de que el equipo y nuestros compañeros sientan el apoyo del siguiente.
-¿Y cree usted que eso ha sido así?
-Sí y no. Creo que, desde la perspectiva de los aficionados, piensan que a los jugadores no les importa y que solo están aquí para cobrar el sueldo e irse. Pero creo que ellos tampoco entienden que este es nuestro medio de vida. Y para muchos de nosotros, descender no va a quedar bien en nuestra carrera. Incluso si algunos jugadores quieren marcharse y seguir adelante, se hace mucho más difícil si el equipo baja porque entonces el siguiente equipo que te mira te ve como alguien que no va a ayudar al equipo a ganar. Así que creo que la actitud es que todo el mundo quiere ganar, todo el mundo quiere jugar duro, pero creo que el mayor problema es la unión dentro del grupo. Porque si usted quiere jugar duro y yo quiero jugar duro, pero usted lo hace a su manera y yo lo hago a la mía, no va a funcionar. Tenemos que hacerlo juntos. Cada jugada, cada momento, tiene que ser los dos trabajando hacia ese objetivo. No hemos estado juntos. Todo el mundo quiere ganar. Robinson quiere ganar, Miguel, Santi Yusta... todo el mundo quiere ganar. Pero tenemos que querer ganar juntos y estar en la misma página.
-¿Cómo valora la etapa de Joan Plaza en el banquillo?
-Ha sido complicado. Llegó en un momento realmente difícil, con el equipo en un punto muy bajo. Creo que quería hacer ciertas cosas y cambiar ciertas culturas, y lo hizo. Creo que le dio al equipo un poco más de disciplina y estabilidad. Pero a veces los jugadores y los entrenadores simplemente no encajan. Y creo que ese fue el problema. Él quería jugar un estilo de baloncesto un poco más de la vieja escuela y antes que él, con Jesús (Ramírez), era todo lo contrario. Así que pasar de un extremo del espectro al extremo opuesto, y no tener mucho tiempo para entrenar y prepararse, lo hace difícil. Así que fue duro. Fue una situación difícil en la que se encontró. Pero obviamente intentó hacerlo lo mejor posible y se lo agradecemos. Nunca estoy contento cuando despiden a un entrenador y esa situación está ocurriendo demasiado a menudo aquí.
-¿Era necesario su despido a falta de solo tres partidos?
-No lo sé. No me corresponde a mí decirlo. Creo que querían desde el club una reacción y quizá una sensación de urgencia. Y es demasiado tarde para mandar a casa a un montón de jugadores o hacer muchos cambios en el equipo. Así que pensaron que este era el movimiento correcto para despertar al equipo y hacerle entender que ahora mismo no se trata del próximo partido, sino de este mismo momento, en el que tenemos que elevar el nivel y ser mejores.
-¿Qué puede aportar o cambiar Gonzalo García de Vitoria en solo tres partidos?
-Creo que lo más importante que puede cambiar es la energía y la actitud dentro del equipo. Como he dicho, la unión. En nuestra primera reunión con él, dijo que, en términos de baloncesto, no puede cambiar mucho. No tenemos mucho tiempo. Tenemos tres partidos en cinco días, así que no hay mucho tiempo para entrenar. Pero lo que sí podemos cambiar es cómo nos apoyamos unos a otros cuando cometemos errores, cómo entramos, cuál es nuestra mentalidad, si estamos preparados para trabajar, si estamos dispuestos a trabajar, si estamos dispuestos a sacrificarnos. Si un partido Marco (Spissu) está muy bien y luego al siguiente no está tan bien, ¿está Marco dispuesto a aceptarlo? ¿O estoy yo dispuesto a aceptar sentarme, mirar y dejar que Marco haga un partido increíble? Tenemos que estar dispuestos a sacrificarnos, y ese ha sido su mensaje principal. Y el segundo es que tenemos que ser positivos. No hay tiempo para la negatividad, no hay tiempo para las dudas. Tenemos un trabajo que hacer y tenemos que venir y hacer el trabajo, y eso es todo.

Bell-Haynes, en la pista auxiliar del Príncipe Felipe / Laura Trives
-Gonzalo dijo en su presentación que se ha reunido con los jugadores y que quiere definir claramente los roles. ¿Qué le ha pedido a usted?
-No voy a entrar en detalles, pero me pidió que fuera yo mismo, que jugara agresivo, que jugara rápido, que fuera un generador para el equipo, que anotara cuando tuviera que anotar, que hiciera el trabajo y que fuera el jugador que he sido durante las dos últimas temporadas en Zaragoza. Nada ha cambiado. Lo único que me pidió específicamente es que entendiera que han sido casi cuatro meses sin jugar, así que no me frustrara conmigo mismo ni esperara más de mí mismo; que fuera jugada a jugada y día a día, y que el nivel volverá.
-¿Es usted optimista con lo que queda?
-Por supuesto. Nunca he jugado un partido en mi vida pensando que iba a perderlo. Y si ese día llega, entonces será el momento de dejar de jugar al baloncesto. Cada partido que he jugado en mi vida ,sea el rival que sea, he entrado en cada partido pensando que íbamos a ganar. Ningún equipo es invencible. Así que podemos hacerlo. Solo tenemos que creer en nosotros mismos y espero y creo que todos en el equipo piensen lo mismo.
-El primer partido es el del domingo contra Murcia. Va a ser duro...
-Son muy buenos y, obviamente, esos equipos siempre son muy difíciles de jugar por su energía y su físico, y obviamente De Julius es uno de los mejores jugadores de la ACB este año. Así que va a ser un partido difícil, pero podemos ganarles y podemos ganar a cualquier equipo. Se trata simplemente de jugar nuestro partido. Hemos hablado de lo que queremos hacer individualmente y como equipo para ayudar a conseguir el éxito, y solo tenemos que salir ahí y ejecutarlo.
-Después vendrá el Valencia Basket tras su Final Four. Imagino que deseará que gane la Euroliga
-Hay muchas cosas que se pueden decir sobre Valencia, pero, independientemente de cómo vaya la Final Four, es un equipo de ganadores. Así que espero que vengan aquí e intenten ganar. No creo que se hayan tomado con calma a ningún equipo en la ACB con el calendario que tienen. Han jugado un montón de días y en cada partido han competido, han corrido, han tirado y han jugado su estilo de baloncesto pase lo que pase. Así que espero que vengan aquí y hagan eso. No importa si estás cansado o no estás cansado, van a venir aquí e intentar ganarnos, y nosotros vamos a intentar defender nuestra cancha e intentar ganarles.
-¿Qué cálculos están haciendo en el vestuario? ¿Cuántas victorias cree que necesitan para lograr la permanencia?
-Solo estamos pensando en Murcia. No podemos pensar en Valencia, no podemos pensar en el Breogán, porque ahora mismo es Murcia y eso es todo. Y luego, en términos de la temporada en general, son dos partidos en casa. No hemos estado muy bien en casa, pero creemos que podemos terminar la temporada con una nota alta defendiendo nuestra cancha. Así que queremos ganar esos dos partidos y luego, obviamente, en Lugo es un lugar difícil para jugar. Pero nos ganaron aquí, así que queremos revancha y queremos ir allí y ganar. Pero ahora mismo el foco del equipo no es Valencia y no es Lugo, es Murcia y es ganar el domingo.
-¿Sería un descenso con Casademont Zaragoza uno de los mayores fracasos de su carrera?
-Seguro, al 100%. Es difícil porque obviamente estuve fuera tres o cuatro meses y no creo que estuviéramos en esta posición si yo hubiera jugado. Pero, por supuesto, sí, creo que sería un fracaso. Creo que un club como este y una ciudad como esta no deberían estar en la Segunda División. Y obviamente también afecta al equipo femenino, que es uno de los mejores equipos de toda Europa. Así que lo hemos hablado como grupo. No son solo nuestros puestos de trabajo los que están en juego. Hay mucho personal y mucha gente que trabaja y nos ayuda que se va a ver afectada si bajamos. Así que no solo jugamos por nosotros y no solo jugamos por la ciudad, jugamos por todas y cada una de las personas que nos ayudan, que nos hacen la vida más fácil. Así que entendemos lo que significaría si el equipo bajara y vamos a hacer todo lo que esté en nuestra mano para impedirlo.
-Si el Casademont se mantiene en la ACB, ¿le gustaría continuar en Zaragoza la próxima temporada?
-Es curioso, cuando me lesioné hubo mucha especulación diciendo que esa sería la última vez que me pondría esta camiseta. Bueno, obviamente volví antes de lo esperado, así que pude ponérmela de nuevo. Pero tengo contrato para el año que viene y no hay conversaciones con nadie más. No hay ningún deseo de estar fuera de aquí ahora mismo. Y de cara al futuro, soy jugador del Casademont Zaragoza y hasta que eso cambie, cosa que no veo que vaya a cambiar, voy a ser jugador del Zaragoza. Y esa es una de las razones por las que quiero que este equipo se mantenga. Nunca he estado tres años en ningún sitio. Nunca he estado dos años en ningún sitio. Me encanta esta ciudad, me encanta este país, estoy intentando aprender español, va realmente mal, pero lo estoy intentando. Pero no, voy a ser jugador del Casademont Zaragoza el año que viene siempre que estemos en la ACB.
Suscríbete para seguir leyendo
- Luis Carbonell, su verdad en el Real Zaragoza a pecho descubierto: 'He rechazado obtener la invalidez y me la juego a volver al fútbol
- La operación de regreso de Ander Herrera y los pilares que sujetarán el nuevo Real Zaragoza de Lalo Arantegui
- Una de las ermitas más visitadas del Pirineo, joya del románico, no abrirá este verano: 'Ha llegado el momento de que la Iglesia y la administración asuman las responsabilidades
- La Guardia Civil comienza la reconversión de la 'vieja' Comandancia de Zaragoza en viviendas para sus agentes
- Un emblemático bar de Delicias cerrará para ampliar un local de Mercadona
- La SD Ejea, 'decepcionada' con la noticia del presunto amaño: 'Es para 'matarlos'. Se han jodido la carrera por 1.000 míseros euros
- La Segunda se 'rifa' a Rober González tras su buen paso por el Real Zaragoza
- Estos son los colegios e institutos de Zaragoza con las mejores notas de la PAU 2026: hasta 13,95 de 14