Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Casademont Zaragoza

La 'locura' de Luis Rabanaque con el Casademont Zaragoza femenino: "Estoy fatal, me veo lo partidos repetidos... pero es que me emocionan"

El actor y humorista aragonés relata sus aventuras siguiendo a las de Cantero y reflexiona sobre todo lo que están consiguiendo

VÍDEO | La pasión de Luis Rabanaque por el Casademont Zaragoza

Miguel Angel Gracia

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Arturo Pola

Arturo Pola

Zaragoza

Quien piense en Luis Rabanaque, de primeras, no pensara en baloncesto. Aunque si acuden frecuentemente por el Príncipe Felipe es fácil que se hayan cruzado más de una vez con él. Su relación con este deporte viene de lejos, pero ahora el Casademont Zaragoza femenino la ha llevado a una nueva dimensión. Porque llamarlo pasión, según todo lo que cuenta Rabanaque, se queda bastante corto. “Me he convertido en un auténtico friki, pero es que este equipo me emociona. Y a mi ya solo me mueven las cosas que me emocionan”, asegura. Empieza fuerte el actor, pero paso a paso.

El aragonés recuerda a la perfección cuándo vio su primer partido de baloncesto en directo, el ascenso del Helios en abril de 1979. La Copa de la Reina con Karina como estrella que ganó el Banco Zaragozano también la vio en directo. Incluso Rabanque fue uno de los valientes aficionados que viajaron a Ginebra para disfrutar de la final de la Recopa que, tras la vergüenza en las gradas y la encerrona griega, no pudo levantar el CAI Zaragoza. Vamos, que el humorista no es un aficionado cualquiera. También es un amante y un fiel seguidor del Real Zaragoza, pero es que lo que le da el Casademont Zaragoza femenino no se lo ha dado nadie en su vida. Deportivamente hablando, claro está.

Rabanque, con su hija en el viaje a Praga

Rabanque, con su hija en el viaje a Praga / Servicio especial

Aunque incluso a su vida personal le está haciendo bien este equipo. Rabanaque acudió a Praga con su hija para ver el encuentro europeo de esta temporada. “Ese día hizo más por nuestra relación paterno-filial que mi empeño en quedar con ella a comer todas las semanas”, dice entre risas, pero no en broma. Viajar con el Casademont no ha sido más que una consecuencia de su furor por las de Cantero. “Creo que solo me he perdido un partido, Veo todos. Los importantes, hasta me los veo repetidos cuando vuelvo del Príncipe Felipe. Estoy fatal, incluso he intentado cambiar algún tema de trabajo cuando sé que coincide con el horario de alguno”, confiesa.

Respuestas

“¿Pero por qué se ha vuelto tan loco Luis Rabanaque por este Casademont?”, se preguntarán. Pues curiosamente la respuesta está casi más fuera de la pista que dentro. Después de tantos años, al actor le ha cansado el deporte. Mejor dicho, todo lo que rodea al deporte. Le molesta el teatro del fútbol, la exageración, los niños que imitan las caídas fingidas que ven en Primera División o las peleas de la WNBA. Y lo contrasta, sistemáticamente, con lo que ve en el Príncipe Felipe y en canchas más humildes donde hay jugadoras que sueñan con jugar alguna vez allí. "Cuando paran para ayudar a una chica que se ha tropezado y se ha caído, y paran la pelota, pienso: 'A ver si esto es por lo que hacen las del Casademont'. Me hace ilusión pensar que es así. Eso educa a la gente en valores, no solo como deportistas sino como personas. Trasciende lo deportivo”, explica. “Que haya niñas que estén empezandojugar al baloncesto por ellas, ver las calles llenas de chicas con sus camisetas o la mochila del equipo.. de verdad que me emociona”, incide.

El humorista, con Mariona Ortiz

El humorista, con Mariona Ortiz / Servicio Especial

Aunque lo bonito del Casademont es el significado de la palabra equipo, a Luis Rabanaque se le cae la baba cuando habla de Mariona Ortiz. Con quien, además, tuvo la oportunidad de protagonizar un coloquio hace tan solo unos días. “Mariona tiene discurso, cuestiones humanas y activismo en determinados temas. Eso es lo que me interesa. No me interesa un tonto que venga a decir cosas mediáticas sin más. Ella es la mejor embajadora que podemos tener”, señala.

Además, al humorista le encanta la relación de la capitana con la de Carlos Cantero, para el que también tiene palabras de elogio. “Me alucina como en algunos tiempos muertos. Carlos se calla, la deja hablar, y en la pista sabe que tiene un brazo alargado con ella. Menuda pareja”, subraya. “Cantero no era un tipo mediático cuando llegó. Había sido segundo entrenador, venía del Ensino de Lugo, y nadie apostaba demasiado por él. Pero ha construido algo que va mucho más allá de los resultados. Ha hecho una labor increíble”, reflexiona.

Rabanaque, en el Príncipe Felipe.

Rabanaque, en el Príncipe Felipe. / SERVICIO ESPECIAL

Y es que para el zaragozano, la identidad de este equipo y la conexión que ha sentido con él ha conseguido que prácticamente le dé igual que ganen o pierdan. “Obviamente, cuando estás viendo el partido estás metido en ello. Pero para mí llega un momento que piensas ‘qué más da’. Todo lo que te hacen sentir y lo que disfruto con ellas. Han devuelto el orgullo a una ciudad que lo necesitaba”, acaba un Rabanaque que es un experto en las palabras pero al que casi se le acaban cuando habla del Casademont femenino.

Luis Rabanaque y Mariona Ortiz, durante la charla de este martes.

Luis Rabanaque y Mariona Ortiz, durante la charla de este martes. / MIGUEL ÁNGEL GRACIA

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents