Tremendo susto el que se llevó una vecina de Zaragoza que fue a casa de su inquilino para reclamarle el impago de varios meses de alquiler y vio cómo este respondía con una pistola detonadora con la que intentó amedrentarla realizando varios disparos. Ahora la Policía Nacional le busca después de que consiguiera esfumarse tras salir por la ventana de un cuarto piso. En su vivienda hallaron más de un kilo de marihuana.

Eran las 21.30 horas del pasado jueves cuando, de repente, unos tiros al aire sorprendieron a los vecinos de un grupo de viviendas sindicales de la plaza El Burgo de Ebro, en el zaragozano barrio del Picarral. Muchos creyeron en un inicio que se trataban de petardos por los Pilares, pero los gritos que procedían del cuarto piso del número 2 decían lo contrario. Había una discusión entre una mujer y un joven de origen marroquí que se encontraba en la ventana de esta vivienda. Él empuñaba una pistola. Al parecer, ella habría ido acompañada de su hijo para reclamarle el dinero de varios meses del alquiler de la casa, pero él se habría negado. El enfrentamiento inicial en plena calle se habría trasladado al piso, donde él subió y disparó para intentar que la mujer se fuera de allí.

Pero el que acabó largándose corriendo fue el sospechoso, ya que la dueña de la vivienda decidió llamar a la sala del 091 para denunciar lo ocurrido. Ante la gravedad de los hechos se desplazaron al lugar varias patrullas de la Brigada de Seguridad Ciudadana y de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) de la Jefatura Superior de Policía de Aragón. Las sirenas incomodaron al sospechoso que por la ventana del cuarto piso saltó a los tejados del bloque y ya no se supo nada más de él.

Pese a ello, las unidades allí desplegadas accedieron al interior de la vivienda sorprendiendo a dos hombres de origen español que estaban consumiendo marihuana. Uno de ellos trató de esconderse ante la presencia policial, pero de nada le sirvió. Ambos fueron inmediatamente detenidos.

Los agentes observaron que en el interior de la casa había una importante cantidad de marihuana seca, lo que hacía entrever que allí se podía estar traficando con esta sustancia. Una circunstancia que conllevó el precinto de la vivienda a la espera de una entrada y registro con autorización judicial.

Ayer volvió al piso el Cuerpo Nacional de Policía para intervenir la marihuana que el joven tenía en bolsas de basura y en botellas de plástico. Más de un kilo de cannabis se aprehendieron, según pudo saber EL PERIÓDICO DE ARAGÓN. Asimismo, observaron varios casquillos de bala que podrían corresponder con la pistola empleada por el sospechoso al que se le busca. El arma empleada se la llevó consigo en su huida.

Momento de la entrada y registro. JAIME GALINDO