Suma y sigue el hallazgo y posterior desmantelamiento de campos de marihuana en la provincia de Huesca. A las más de 30.000 plantas intervenidas hasta el momento hay que añadir una operación que destaca, no por el número de especies, 656, sino por cómo los narcos habían decidido proteger la zona con trampas mortales. Estaba situada en El Grado y los que allí dormían y vigilaban, dos albaneses de 26 años, también iban armados.

Los agentes de la Guardia Civil del puesto de Barbastro descubrieron a finales del mes de octubre sobre el terreno una plantación de marihuana a la que solo se podía acceder a través de un estrecho sendero y que se encontraba protegida con dos trampas caseras instaladas, disimuladas a la perfección por la vegetación, en el acceso. Se iniciaba así la denominada operación Night March.

Superar las dos trampas fue el primer obstáculo que se encontró la Guardia Civil. El primer mecanismo constaba de un tronco fijado en el extremo de un árbol y otro que se encontraba retenido por un alambre dispuesto en el suelo que si se pisaba o arrastraba liberaba la rama, que golpeaba como un látigo en la zona de la pierna a quien lo accionase.

La segunda también estaba preparada a conciencia de hacer mucho daño, incluso podría causar la muerte, a cualquier intruso. Una parrilla de estacas afiladas de unos 30 centímetros que abatía horizontalmente al accionarse mediante otro resorte de alambre oculto en el suelo mientras varios contrapesos daban fuerza para abatir y golpear a la persona que lo accionase.

Una de las trampas que se encontraron los agentes a la entrada de la macroplantación de la Guardia Civil Guardia Civil

Explotación de la plantación

Una vez neutralizadas las trampas, se accedió a la plantación que ocupaba una gran extensión de terreno y se procedió a la detención de dos personas que se encontraban ocultas en la zona donde tenían habilitado un campamento, las cuales presuntamente se dedicaban a las labores de cultivo y vigilancia.

En la detención se localizó en una de las tiendas donde estaba uno de los detenidos, una pistola de calibre 9 milímetros, con el cargador municionado y una bala en recámara, dispuesta para ser disparada.

La plantación contaba con un complejo sistema de riego compuesto por numerosas mangueras, varias balsas de agua, bombas de agua para extraer agua del canal del Cinca que discurre no muy lejos del lugar y un secadero con diversas herramientas y enseres para el cultivo. Las plantas de marihuana se encontraban en un estado de máximo florecimiento, además se localizaron, envasados al vacío, cogollos de marihuana secos y embalados, dispuestos para su transporte. Había diez kilos de maría ya seca.

Hasta el momento no se habían localizado en la provincia de Huesca instalaciones tan fuertemente protegidas y que constasen con sistemas para evitar el acceso a las mismas, ni se habían encontrado armas de fuego, siendo especialmente grave el hallazgo al encontrarse municionada y dispuesta para hacer fuego. 

En el operativo participó personal de las siguientes unidades de la Guardia Civil, Equipo de Policía Judicial de Barbastro y personal de Seguridad Ciudadana de la Guardia Civil de Barbastro, Monzón y Tamarite de Litera.

Equipo de Policía Judicial de Barbastro instruyó diligencias que, junto con los detenidos, dos varones albaneses de 26 años y los objetos intervenidos fueron puestos a disposición del Juzgado de Instrucción Nº 1 de Barbastro, el cual decretó el ingreso en prisión de ambos como supuestos autores de los delitos de salud pública, por cultivo de sustancias estupefacientes y de tenencia ilícita de armas