El Grupo de Tráfico Minorista de la Jefatura Superior de Policía de Aragón había fijado la noche del pasado viernes como el día en el que iban a desmantelar un importante punto de venta de drogas en Zaragoza y detener al que lo regentaba. Como suele ser habitual, había que pillar al sospechoso con las manos en la masa, así que los agentes esperaron a que el narco vendiera droga para actuar, si bien lo que no se imaginaban es que la reacción agresiva del comprador que acabó arrestado por atentado. No se le ocurrió otra acción que dar un cabezazo a uno de los agentes para noquearlo y tirar por el sanitario los 9 gramos de coca que había adquirido. Ambos, K. A. A., argelino de 54 años, y M.C.M., español de 57 añosa acabaron en el calabozo.

La investigación comenzó tras tener conocimiento la Policía de que un individuo podría estar dedicándose a la distribución de distintas clases de droga. Tras constatar que efectivamente esta persona realizaba numerosas transacciones de venta de sustancia estupefaciente, los agentes pudieron observar que su modus operandi difería según el tipo de comprador. En ocasiones recibía a los clientes en su propio domicilio y allí les proporcionaba la droga y en otras, era él mismo quien se desplazaba en su vehículo al lugar en el que previamente había quedado con el comprador.

El viernes observaron cómo sobre las 20.00 horas K. A. A. salía del inmueble y a bordo de su vehículo se dirigía hasta la calle Emilio Castelar, en el zaragozano barrio de San José, donde le estaba esperando M.C.M., que se introdujo en el asiento del copiloto del coche e iniciaron de nuevo la marcha.

Compra cocaína a un traficante en Zaragoza y le da un cabezazo a un policía para tirar las papelinas Policía Nacional

Tras dar una vuelta a la manzana, a la altura de la avenida Cesáreo Alierta, el hombre que momentos antes había subido al coche se apeó del mismo y se alejó caminando, siendo interceptado momentos después por la Policía Nacional, quienes lo acompañaron a los aseos de un establecimiento para realizarle el correspondiente cacheo de seguridad. En un momento dado, M.C.M. propinó de forma sorpresiva un cabezazo a uno de los agentes y arrojó dos bolsitas amarillas que escondía en la mano al inodoro iniciando con los funcionarios un fuerte forcejeo con el objetivo de tirar la cadena, siendo finalmente reducido por los mismos y logrando sacar las bolsitas del baño, así como restos de sustancia en polvo de color blanco.

Al preguntar los agentes, el individuo les manifestó que acababa de adquirir 9 gramos de cocaína para su propio consumo, refiriéndose a la sustancia de la que había intentado deshacerse momentos antes, procediendo entonces los actuantes a su detención como presunto autor de un delito contra la salud pública y de atentado a agente de la Autoridad. De forma simultánea, un indicativo policial interceptó al principal investigado procediendo de igual modo a su detención, en este caso como presunto autor de un delito de tráfico de drogas.

Al día siguiente se realizó una entrada y registro debidamente autorizada por el Juzgado de Instrucción número 4 de Zaragoza en el domicilio en el que se intervinieron más de 600 gramos de cocaína, 18,3 gramos de heroína y 1.653 gramos de hachís parte de ellos dispuestos en forma de dosis o “papelinas” preparadas para su venta inmediata y otra parte en roca y trozos de diferentes tamaños. Además se intervinieron un total de 36.000 euros en billetes y diversos útiles para la manipulación y distribución de la droga, como básculas de precisión, bolsas de plástico con recortes circulares y otros efectos.

Ambos detenidos fueron puestos a disposición del Juzgado de Guardia en la tarde del domingo 9 de Enero, quién tras oírlos en declaración decretó el inmediato ingreso en prisión en el caso del principal encartado y la libertad con cargos del otro detenido.