Una discusión por una copa acabó en una agresión a bastonazos en la que un joven acabó semiinconsciente como consecuencia de los golpes que recibió, especialmente en la cara. Los autores del ataque, cinco hombres fueron detenidos.

La agresión se produjo el pasado martes a las 00.00 horas. Víctimas y sospechosos coincidieron en el bar Buenos Aires, en la calle José María López Landa de Zaragoza. Fueron los responsables del propio local los que llamaron a la sala del 091 para pedir ayuda, siendo comisionadas varias patrullas de la Brigada de Seguridad Ciudadana de la Jefatura Superior de Policía de Aragón.

Al llegar, los agentes se encontraron a una persona semiinconsciente sangrando abundantemente en la cabeza, pero no había rastro de los autores. Rápidamente recibieron información de cuántas personas eran, cinco en total, cómo iban vestidas y que se habían ido corriendo en dirección a la calle Lasierra Purroy. Estos también explicaron que los cinco hombres entraron rápidamente dentro del bar dirigiéndose a la víctima a quien la sacaron a la calle emprendiéndola a golpes y botellazos.

Rápidamente el Cuerpo Nacional de Policía estableció un dispositivo de búsqueda en las inmediaciones que dio frutos en la calle Villa de Ansó, donde fueron observados tres hombres cuyas características respondían a las descripciones de los testigos. Ante la presencia de los agentes, tiraron al suelo dos bastones que llevaban en las manos. Acción que fue vista por los miembros de Seguridad Ciudadana que les dieron el alto para identificarles. No había duda, no solo coincidían físicamente con la información de las personas que habían observado la agresión, sino que uno de ellos tenía manchas de sangre en una de las manos. Para cerciorarse de que eran ellos, la Policía pidió la colaboración de uno de los testigos que lo confirmó. De ahí que fueran detenidos, A. M. S., B. L. B. y D. L. R., todos ellos de origen español.

Los otros dos que faltaban por detener, E. L. R. e I. L. B., padre e hijo, decidieron volver al bar. Circunstancia que provocó que la sala del 091 fuera de nuevo avisada de su presencia, regresando al lugar varias dotaciones que les detuvieron, pese a que intentaron esconderse.

Los cinco fueron arrestados como supuestos autores de un delito de lesiones y puestos a disposición del Juzgado de Instrucción número 3 de Zaragoza, cuya magistrada titular acordó, a petición de la abogada de la defensa Olga Oseira, la libertad provisional.