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Caso Abierto - El Periódico de Aragón

SUCESOS EN ARAGÓN

Nueva detención del estafador de Zaragoza que se va sin pagar de los restaurantes

Grimal, experto en 'sinpas', fue reconocido por agentes de la Policía cuando desayunaba en un bar

Antonio Miguel Grimal durante un juicio por no pagar en dos restaurantes, en el año 2017. ANGEL DE CASTRO

El estafador Antonio Miguel Grimal, especialista en irse sin pagar la consumición de bares y restaurantes, volvió a ser detenido ayer en Zaragoza. Sobre las 8 de la mañana, una patrulla de la Policía Nacional dio con él de forma causal en el bar Kiko, de la calle Rioja, donde estaba desayunando. Los agentes lo arrestaron al comprobar, nada más verlo, que era el mismo hombre sobre el que pesa una orden de detención por sus numerosos sinpas.

El sospechoso, español de 47 años, fue llevado ante el juez de guardia, que ordenó su ingreso en prisión por un periodo de 30 días. En Zuera, para no perder su costumbre, seguirá comiendo gratis, pero ahora entre rejas.

Grimal ya fue detenido a finales de marzo, en esa ocasión tras intentar marcharse sin abonar la consumición de la hamburguesería Goiko Grill de la calle San Miguel. El importe ascendía a 47,50 euros, pues, aunque los precios son ajustados, el experto en sinpas se había pedido toda clase de complementos y una jarra bien grande para regar todo.

Muy fichado

A la hora de pagar, en lugar de hacerlo empezó a pedir cigarros a las personas que comían en otras mesas. La camarera notó esas extrañas maniobras y se le acercó, por lo que, al sentirse descubierto, explicó que no llevaba dinero encima. Que se lo había dejado en un chaleco que, casualmente, no se había puesto.

Ante esta situación, la camarera llamó al 092 y pronto llegó una patrulla a la que el sospechoso se dirigió diciéndoles: «Sé que vosotros ya me conocéis, pero yo a vosotros no».

Grimal presenta un largo historial de hechos similares y acumula unas 30 detenciones desde 2016. Además, en 2017 fue detenido por otra de sus clásicas escapadas. Había cenado y debía abonar 70 euros, pero el hostelero notó que no entraba en sus planes saldar su cuenta y llamó a la Policía Nacional.

Una patrulla se presentó en la pizzería Tagliatella de la plaza Emperador Carlos, donde se hallaba el estafador, y lo detuvo tras comprobar que no solo no tenía intención de pagar sino que, además, tampoco ofrecía garantías sobre su lugar de residencia ni de que fuera a acudir ante la autoridad judicial cuando fuera requerido para ello.

Comer inadvertido

Por este motivo fue detenido y el juez decidió asimismo enviarlo a la cárcel como responsable de un delito leve de estafa.

De hecho, Grimal da lo que se puede calificar de pequeños golpes en los restaurantes, dado que se mueve en la franja entre los 10 y los 100 euros, aproximadamente. Con todo, si se suman todos sus sinpas (al menos aquellos de los que se tiene conocimiento), la cantidad estafada sube de forma notable.

Es posible que haya habido propietarios de restaurante que no hayan presentado denuncia y también que en algunos establecimientos, al aprovechar horas de máxima afluencia, no se percataran de que el supuesto cliente se había escabullido sin pagar la cuenta.

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