Ni un mes hace del pacto que salvó de ir a prisión a los catorce miembros del coro de Zaragoza de los Dominican Don’t Play (DDP) y ya han vuelto las reyertas a los parques de Zaragoza. No se había hecho todavía de noche y con un parque Delicias concurrido de vecinos tuvo lugar ayer un enfrentamiento entre bandas latinas que concluyó con dos detenidos. Son menores de edad.

La alarma saltó, sobre las 19.15 horas, en la sala del 091. Varias llamadas de personas afirmaron que había un grupo de unos seis jóvenes que se estaban persiguiendo, que iban armados y que uno de ellos llevaba incluso un machete «de medio metro» que esgrimía sin ningún tipo de rubor. De manera inmediata se trasladaron hasta allí varias patrullas de la Brigada de Seguridad Ciudadana y de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) de la Jefatura Superior de Policía de Aragón, si bien rápidamente se dispersaron para intentar evitar ser arrestados.

Los testigos ofrecieron a los agentes una breve descripción de los hechos y dijeron por dónde se habían ido corriendo, activándose un dispositivo de búsqueda que permitió arrestar a dos de ellos, de 15 y 17 años y de origen colombiano y nicaragüense. En paralelo realizaron una batida por el interior del parque para intentar dar con algún arma blanca o droga que se hubieran desprendido en su huida, si bien no encontraron nada entre los arbustos y demás recovecos del parque. Todo apuntaría, según pudo saber EL PERIÓDICO DE ARAGÓN, es que esta reyerta sería entre los DDP y los Black Panther (BP), quienes consideran, estos últimos, que el parque Delicias es su territorio, mientras que La Granja, por ejemplo, es zona de los Didipí.

Durante el tiempo que los miembros adultos de los DDP estaban a la espera de juicio, el número de enfrentamientos se había reducido de forma importante, aunque con casos aislados, ya que, tal y como reconoció la Delegación del Gobierno en Aragón, habían conseguido reactivarse pese a que el cabecilla, Steven Guarionex Vásquez Montero, conocido bajo el alias de Biwan, estaba en prisión. La Policía Nacional se teme que, en paralelo, pueda haber una lucha de poderes entre los DDP históricos en su búsqueda de recuperar puesto en el escalafón. 

Agentes de la Policía Nacional en el parque Delicias, ayer, tras el aviso de reyerta. JAIME GALINDO

Las bandas juveniles cada vez lo son más, nutriéndose de adolescentes de 14, 15 y 16 años. «Se aprovechan de la vulnerabilidad de los menores, sobre todo de la facilidad de adoctrinarlos y de que la ley es más laxa con ellos», afirman fuentes policiales consultadas por EL PERIÓDICO DE ARAGÓN, que señalan los parques de la ciudad y los centros escolares como los lugares escogidos por la figura del captador. También lo hacen, y cada vez más, a través de las redes sociales, especialmente Instagram.La Policía Nacional tiene en estos momentos identificadas dos organizaciones de este tipo: los Dominican Don’t Play (DDP) y los Black Panther (BP), quienes se reparten la ciudad en dos territorios. Su vida gira en torno a los pisos de los miembros adultos y a los parques y plazas.

Tanto el Cuerpo Nacional de Policía como la Local han aprehendido decenas de machetes y cuchillos en diferentes intervenciones. La prevención es uno de los mecanismos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad para hacer frente a este problema que genera alarma social .

En la capital aragonesa se han venido realizando maredadas en parques, que se unen a las labores de vigilancia, tanto en la calle como en las redes sociales, y a la prevención en los colegios e institutos por parte de Participación Ciudadana, dando charlas y consejos sobre los peligros que entraña acceder o pertenecer a estos grupos.