Un mes ha estado en prisión provisional el padre de la bebé de 3 meses que se quedó ciega y sorda después de que, supuestamente, sufriera el síndrome del lactante zarandeado, uno de los tipos de malos tratos infantiles más habituales en estos momentos. La jueza que instruye el caso acordó ayer la libertad provisional.

El Grupo de Homicidios de la Jefatura Superior de Policía de Aragón acordó el arresto de E. R. T. L. y B. M. G. G., dominicanos y de 37 y 36 años respectivamente, después de analizar los informes médicos y de las contradicciones a las que incurrieron cuando dieron su versión de los hechos a los médicos.

El ingreso en el hospital, donde permanece en estado «de extrema gravedad» fue el pasado 14 de abril sobre las 01.30 horas. Ese día, el padre de la bebé, E. R. T. L. explicó, según adelantó este diario, que no había ocurrido nada, que la niña había vomitado, pero que no se había caído, ni golpeado, ni la habían agitado. Al ser preguntado por la madre, B. M. G. G., este dijo que no se encontraba en el domicilio, que estaba en Barcelona.

Al día siguiente cambió de parecer y explicaron, a partir de las dudas de los sanitarios por las circunstancias del vómito, que el padre estaba con la niña y la madre en la ducha, por lo que ya no correspondían los hechos de la misma forma.

Ya en sede policial, el padre, representado por el letrado Luis Ángel Marcén, prefirió guardar silencio, mientras que la madre, defendida por la abogada Carmen Sánchez Herrero, afirmó que ella iba en un coche de camino a Barcelona junto a una amiga cuando su esposo la llamó y le dijo que «la niña se había puesto mala, que se había quedado sin respiración cuando le estaba dando la leche y que se iba corriendo al hospital».

Unas versiones que mantuvieron ante la magistrada titular del Juzgado de Instrucción número 12 de Zaragoza que, en funciones de guardia, acordó el envío a prisión del padre y la puesta en libertad provisional de la madre como supuestos autores de un delito de lesiones enmarcadas en los malos tratos en el ámbito familiar. En la actual puesta en libertad, la jueza habría tenido en cuenta el informe del Salud en el que se señalaba que una de las causas podía ser el zarandeo pero que no era determinante.