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Caso Abierto - El Periódico de Aragón

SUCESOS EN ARAGÓN

Detenido al salir de la cárcel para su expulsión de España el joven que agredió en un bus a un policía de Zaragoza

Pagó 12.345 euros para conseguir que le rebajaran la pena de prisión y así poder quedar en libertad

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Juicio por la agresión a un policía en Zaragoza

Pagó 12.345 euros para conseguir que le rebajaran la pena de prisión y así poder quedar en libertad de forma inmediata, pero a Bilal Moujami, el joven que dio una brutal paliza a un policía en un bus de Zaragoza, le esperaba una sorpresa: una nueva detención. Dos agentes le esperaban en las puertas del centro penitenciario de Zuera y en cuanto rozó la tan ansiada libertad fue capturado para trasladarlo al Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Madrid con el objetivo de expulsarlo del país. Se encontraba en situación irregular en España, ya que este marroquí de 26 años vivía en el país con una tarjeta falsificada que hacía pensar que era ciudadano suizo.

Justamente el viernes se sentó en el banquillo de los acusados del Juzgado de lo Penal número 2 de Zaragoza afrontando una pena de 6 años de cárcel como autor de un delito de lesiones y otro de atentado a la autoridad, si bien la Fiscalía; la abogada del agente, Pilar Sangorrín; el letrado de la acusación popular ejercida por el sindicato Jupol, Marco Antonio Navarro, y la abogada de la defensa, Claudia Melguizo, llegaron a un acuerdo que le libró de seguir en prisión.

Abonó la indemnización, se comprometió a pagar 1.000 euros de multa y le rebajaron la condena a dos años por las lesiones y medio año por el atentado. Regresó a prisión a recoger sus cosas y cuando pisó la calle cambiaron sus planes. Pese a este giro de guión, el acuerdo le benefició igualmente porque le podían haber expulsado de la misma forma después de haber cumplido una condena de hasta 6 años que le solicitaban.

Agresión a un policía nacional en un bus urbano de Zaragoza

Agresión a un policía nacional en un bus urbano de Zaragoza

Los hechos que aceptó se remontan a las 04.30 horas del 17 de octubre del pasado año en el interior de un autobús urbano de la línea 32. Allí coincidieron los dos. Entonces, según la investigación policial, el agente pidió al acusado hasta en dos ocasiones que hiciera uso de la mascarilla, respondiendo este con expresiones tales como «vete a tomar por culo» o «vete a la mierda». Ante ello, el inspector sacó su placa y carnet profesional y le pidió una tercera vez que se pusiera el tapabocas. La reacción fue agresiva, comenzando a grabar con su teléfono móvil y gritando al inspector expresiones como: «Pégame, pégame ahora».

De repente, tomó impulso desde las barras del autobús próximas a él y de forma inopinada propinó al policía nacional una fuerte patada en el pecho que provocó que cayera de espaldas sobre unos asientos que se encontraban detrás. Sin poder defenderse le propinó varios puñetazos en el rostro para, seguidamente, huir del lugar de los hechos. Fue detenido en Alicante el 25 de octubre.

Bilal Moujami tiene pendiente la causa de la estafa del pasaporte suizo, por lo que estará en el CIE hasta que se celebre el juicio el 5 de julio. La Fiscalía solicita una condena de dos años de cárcel como supuesto autor de un delito de falsedad documental, así como el pago de una multa de 2.400 euros. Resaltan los investigadores que el pasaporte coincide con el modelo original en lo que respecta a sus características morfológicas tales como formato, dimensiones y contorno de las esquinas, pero observan que el soporte original presenta una confección en policarbonato y no en papel como es el que llevaba el delincuente. Además observaron que la impresión está realizada sin los sistemas de seguridad propios de este tipo de documentos como marcas de agua. Posteriormente será expulsado. 

La magistrada del Juzgado de Instrucción número 6 de Zaragoza, la misma que le envió a prisión tras la detención por la agresión al policía nacional, fue la que ayer le envió al CIE en cumplimiento de la Ley de Extranjería que señala que "constituye causa de expulsión, previa la tramitación del correspondiente expediente, que el extranjero haya sido condenado, dentro o fuera de España, por una conducta dolosa que constituya en nuestro país delito sancionado con pena privativa de libertad superior a un año, salvo que los antecedentes penales hubieran sido cancelados". 

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