En lo que va de año hasta 18 veces había sido detenido por robar en establecimientos hosteleros y comerciales de Zaragoza, pero siempre quedaba en libertad. Una puerta giratoria que ayer dejó de hacerlo porque de los calabozos fue enviado a la cárcel de Zuera. Se trata del conocido como el ladrón de la muleta. Con ella, además de apoyarse de su cojera también rompe los cristales de establecimientos en los que entra a robar. En la punta lleva una especie de cortafríos al estilo de los habilitados para romper ventanas de emergencia en el transporte público.

Los hechos por los que el magistrado titular del Juzgado de Instrucción número 8 de Zaragoza acordó enviarlo a la cárcel se produjeron en la madrugada del pasado miércoles. A. C. S., de 41 años y de origen español, se encontraba en el interior de una peluquería en la calle Pablo Remacha, en el barrio de San José. Una patrulla de la Brigada de Seguridad Ciudadana de la Jefatura Superior de Policía de Aragón que circulaba por las proximidades escucharon unos ruidos y al ir a comprobar de dónde procedía le pillaron intentando salir del local a través de un falso techo situado a la entrada y que, en el cacheo que le fue practicado, portaba dinero presuntamente robado momentos antes, por lo que procedieron a su detención.

No es la primera vez que roba en una peluquería y que acaba arrestado. El pasado mes de mayo accedió a una en la avenida Valencia, en el barrio Delicias, pero no contaba con que en el interior estaba el propietario de la misma. El ladrón de la muleta intentó salir corriendo, pero acabó siendo capturado por una patrulla que estaba en las inmediaciones.

Por el modus operandi empleado, los agentes le imputaron en un establecimiento de hostelería en la calle Terminillo, en el que sustrajo el dinero de la caja registradora, tras acceder a su interior fracturando un ventanal.

En la ficha policial de este delincuente suma ya 80 antecedentes policiales, la mayoría de todos ellos por robos con fuerza en las cosas.