Prendió fuego un turismo durante la madrugada del pasado 15 de septiembre en Ejea de los Caballeros. El presunto autor de estos hechos no ha quedado impune, pues la Guardia Civil detuvo ayer a un varón de 31 años y vecino de la localidad al que se le imputa un presunto delito de incendio con peligro para las personas. Fue puesto a disposición judicial tras la instrucción de las correspondientes diligencias, decretándose su libertad. 

Con motivo del incendio de un vehículo, ocurrido en la madrugada del 15 de septiembre, la Guardia Civil de Ejea de los Caballeros, con la colaboración de la Policía Local de esta localidad, ha llevado a cabo una investigación que se ha saldado con la detención del presunto autor de los hechos.

En la madrugada del 15 de septiembre, la patrulla de seguridad ciudadana de la Guardia Civil de Tauste recibió un aviso para que se trasladasen a una calle del casco viejo de la localidad de Ejea de los Caballeros donde, al parecer, estaba ardiendo un vehículo. Una vez en el lugar comprobaron la presencia de una dotación de bomberos en labores de extinción de un turismo incendiado, así como de una patrulla de la Policía Local de Ejea de los Caballeros.

Los hechos fueron denunciados por el propietario del turismo siniestrado, en dependencias de la Guardia Civil de Ejea de los Caballeros, en la mañana de ese mismo día, quien se hizo cargo de la instrucción de diligencias e investigación.

Gestiones practicadas por los agentes lograron determinar que sobre las 4.30 horas una persona se acercó al vehículo estacionado en la calle, rociando la rueda delantera derecha con el líquido que contenía una botella que portaba y, posteriormente, le prendió fuego y salió corriendo del lugar. Igualmente obtuvieron la descripción física del posible autor.

Del análisis de la inspección realizada por la Policía Local de Ejea de los Caballeros en el momento de los hechos, se desprendía que, además de los daños ocasionados en las fachadas y ventanas de los edificios colindantes, pudo existir un riesgo para la integridad de las personas dada la toxicidad del humo procedente de la combustión y que a esas horas los vecinos se encontraban descansando.