Un vecino de Zaragoza fue juzgado ayer como supuesto autor de un delito de exhibicionismo después de que la Policía Nacional le detuviera por masturbándose frente a unos menores en las proximidades del club Náutico de la capital aragonesa. Se sentó en el banquillo y ante las evidencias prefirió llegar a un acuerdo para evitar así una pena mucho mayor, ya que la Fiscalía solicitaba un castigo de dos años de prisión. Finalmente el episodio quedó en el pago de una multa.

En concreto deberá abonar 2.160 euros y estará inhabilitado durante un año para trabajar con menores. Ocurrió el 21 de septiembre de 2021. Dos chicas de 11 años y la mayor de 16 estaban paseando por la zona y vieron al hombre con los pantalones bajados, momento en el que estas le llamaron la atención para que dejara de hacer lo que estaba haciendo, si bien M. M. decidió girarse y hacer lo propio mientras las miraba de forma lasciva. Una condena que se produce una semana después de que otro hombre fuera juzgado por el mismo delito, aunque se produjo en la localidad zaragozana de Fuentes de Ebro.

Los hechos se remontan a los últimos días de julio y los primeros días de agosto de este pasado verano. La menor se había habituado a salir al balcón de su domicilio para ver a sus amigos, que se acercaban hasta allí para hacerle compañía. En una de las viviendas contiguas, un vecino aprovechaba para salir también al balcón y, cuando la adolescente se encontraba a solas, le animaba a enseñarle los pechos.

Esta situación se fue repitiendo durante los días posteriores. No solo fue eso, sino que se llegó a masturbar en presencia de la víctima que, en un primer momento, no se atrevió a contarlo a nadie. Terminó por contárselo a sus primos y estos hicieron lo mismo con la madre de la adolescente.

El acusado tendrá que indemnizar a la víctima con 1.000 euros por los daños morales ocasionados y deberá abonar las costas procesales de la acusación particular. La condena también incluye una orden de alejamiento de 300 metros durante los próximos dos años, una prohibición de comunicación por el mismo tiempo y una inhabilitación para participar en cualquier actividad relacionada con menores durante cinco años.