Vuelven los machetes a la noche zaragozana. La Policía Local sorprendió a dos menores cuando amenazaban a un grupo de jóvenes esgrimiendo una arma blanca de este tipo de 56 centímetros. Los agentes pertenecientes a la Unidad de Seguridad Nocturna les detuvo e intervino el machete. La Policía Nacional investiga si forman parte de los Dominican Dont Play (DDP).

Los agentes acudieron a la calle Corona de Aragón, en el distrito Universidad, tras recibir una llamada a la sala del 092 por una posible pelea. Hasta allí se acercaron una patrulla que se entrevistaron con unos menores de edad y víctimas de los hechos, que denuncian como dos jóvenes, de 14 y 16 años, les habían amenazado portando en la mano un machete mientras les hacían amagos de agredirles. Eran sobre las 01.00 horas.

Tras comprobar que no había habido ningún herido, los policías realizaron una batida por la zona localizando a los dos chicos portando el machete en cuestión. La descripción dada de los sospechosos coincidía con los jóvenes que estaban en la calle, les dieron el alto y les encontraron los machetes.

Se da la circunstancia de que en las inmediaciones está la sala Garden, donde la Policía Nacional y Local ha realizado varias redadas tras registrarse agresiones con machetes y otro tipo de armas en los alrededores de la misma, protagonizados por bandas latinas.

No hay censo de machetes en ninguna ciudad española, porque la posesión de estas armas no obliga a licencia ni a su registro policial, como las armas de fuego. Como el que compra un jersey o un bolso. Así se pueden adquirir en Zaragoza un machete. Solo hace falta que el DNI atestigüe que uno es mayor de edad y tener 30 euros en la cartera para pagar en la tienda un cortacañas de 61,5 centímetros en cuya afiladísima hoja de 45 centímetros puede leerse: ‘Espartano’. Un objeto de deseo y de poder para las bandas latinas como los Dominican Don't Play (DDP) y los Black Panther, presentes en la capital aragonesa.

Un machete no es un arma prohibida y, por lo tanto, no lleva aparejado ningún tipo de castigo penal. Eso sí, la legislación considera que es una falta grave a la seguridad ciudadana y que debe de sancionarse su uso con 600 euros como mínimo. Un expediente que es siempre revisado por la Delegación del Gobierno de España en Aragón y que tiene un año para poderlo tramitar. El arma suele destruirse, aunque hay casos en los que sus propietarios piden la devolución.