Cerca del campus San Francisco de la Universidad de Zaragoza y de pubs de ocio nocturno de la zona. Fue el emplazamiento elegido por una madre y su hijo para poner en marcha un piso en el que vendían cocaína. El constante ir y venir de clientes alertó a los vecinos que lo pusieron en conocimiento del Grupo contra el Tráfico Minorista de Estupefacientes de la Jefatura Superior de Policía de Aragón que lo ha desmantelado y detenido a los dos sospechosos.

Tras realizar las gestiones oportunas para comprobar la veracidad de las denuncias, los policías establecieron un operativo especial en aras de identificar y detener a los responsables de este punto de venta, un piso que habían alquilado en la calle Félix Latassa.

Fue así como este martes, los agentes detuvieron a estas dos personas en las inmediaciones de su domicilio. Esta vivienda, al ser un piso bajo con ventanas orientadas a la calle, es la que utilizaban para realizar las transacciones de droga para no tener que salir de su casa.

Gran cartera de clientes

Algo que llamó la atención a los investigadores fue la gran cartera de clientes que poseían los detenidos. Comerciantes de la zona, vecinos, toxicómanos o incluso personas que iban acompañados de sus hijos de corta edad.

En el registro, acordado por el Juzgado de Instrucción 1 de Zaragoza, intervinieron 87 bolsitas con cocaína preparadas para su posterior venta; diferentes sustancias como speed, marihuana, hachís y cafeína; 18.373€ en efectivo y varias libretas con anotaciones de clientela y transacciones realizadas.

Los detenidos, M.A.R.C. e I.J.R.C., de 79 y 46 años y de origen español, quedaron ayer en libertad provisional tras pasar a disposición del Juzgado de Instrucción número 3 de Zaragoza. Ella no tenía antecedentes, él una docena.