SUCESOS EN ARAGÓN

Fuentes de Ebro se suma a la oleada de robos en el medio rural aragonés

«Da miedo irte de casa porque cuando vuelves se han llevado lo poco que uno tiene», dice una víctima / Los asaltos fueron el sábado y todavía Científica no ha recogido huellas

Los ladrones dejaron así de desordenada la habitación de un hijo pequeño de una pareja de Fuentes de Ebro

Los ladrones dejaron así de desordenada la habitación de un hijo pequeño de una pareja de Fuentes de Ebro / EP

Cada día, o mejor dicho, noche que pasa una localidad del medio rural aragonés se une a la ya larga lista confeccionada por las bandas especializadas en desvalijar viviendas. Fuentes de Ebro es la última en incorporarse con cuatro robos en poco más de tres horas, destacando uno de ellos pues los ladrones no se percataron de que la dueña estaba dentro. El temor se ha instalado en un municipio de 5.000 habitantes con puesto de la Guardia Civil que cierra todas las tardes y el fin de semana.

Quienes se anotaron estos robos todavía se desconoce su autoría ni han sido detenidos, pero sí cuándo actuaron. Curiosamente fue el pasado sábado, momento en el que este municipio perteneciente a la comarca Central de Zaragoza estaba celebrando el carnaval. Los amigos de lo ajeno camparon a sus anchas por un pueblo con gran parte de sus vecinos divididos entre la plaza de la Constitución y el Pabellón Multiusos.

En poco tiempo consiguieron acceder a cuatro viviendas apalancando ventanas y puertas de entrada, desordenando viviendas en busca de joyas y dinero. Se llevaron un buen botín, especialmente en lo sentimental, ya que, tal y como señalaron varias víctimas con las que pudo hablar este diario, «muchas joyas que uno tiene hoy en día es el anillo que te regaló la abuela o el crucifijo que llevaba tu padre fallecido y eso es irremplazable».

A tres de las víctimas les desvalijaron cuando se encontraban fuera. «Vieron que no estábamos porque no había luz ni movimiento dentro y no dudaron en escalar hasta mi piso para entrar por el balcón», afirma otro damnificado que pide «más presencia de la Guardia Civil». «Llamamos para interponer denuncia y el cuartel estaba cerrado y la patrulla más cercana en Pina de Ebro (a 11 kilómetros por carretera de distancia», lamenta.

Una reclamación de más afectivos que, tal y como reconocen todos, responde a la inseguridad que sienten. «Alguna noche bajaba con mi pareja a cenar a Zaragoza, pero ahora ya me da miedo dejar la casa sola y volver y que la dejen así y que me hayan quitado lo poco que uno tiene», asevera.

De los cuatro casos denunciados resalta uno pues su dueña estaba en el interior cuando los ladrones entraron sin saber que no estaban solos. La mujer salió de una habitación y al ver una sombra, despavorida salió a la calle gritando para pedir ayuda. A lo que acudió la patrulla solo pudieron corroborar que habían entrado forzando el acceso a su vivienda.

"Vieron que no estábamos porque no había luz ni movimiento dentro y no dudaron en escalar hasta mi piso para entrar por el balcón"

La escasez de medios no solo se puede observar en que los seis agentes, el sargento y el cabo del puesto de Fuentes de Ebro no solo atienden su demarcación de Mediana de Aragón y Rodén, sino que están agrupados en un núcleo operativo con otros puestos y abarcan también los términos municipales de Pina de Ebro, Quinto, Belchite y Leciñena. De ahí que. según pudo saber EL PERIÓDICO DE ARAGÓN, pese a haberse producido la oleada de robos el sábado, ayer todavía_no se habían tomado huellas en las viviendas por parte de Científica.

Desde el Ayuntamiento de Fuentes de Ebro, su alcaldesa María Pilar Palacín, declinó hacer valoraciones de los robos tras ponerse en contacto con ella este diario.

El ejemplo reciente de Fuentes de Ebro ahonda en la denuncia que la semana pasada realizó el Justicia de Aragón ante la falta de seguridad en el medio rural. En los pueblos de la comarca de Valdejalón, así como en Belchite, Calatayud, Andorra, Siétamo, Tierz, Chimillas, Alcorisa o Monflorite se ha instalado esa sensación de inseguridad que en Pastriz, hartos y cabreados, pretenden combatir con patrullas callejeras. 

El subdelegado del Gobierno en Zaragoza visitó Ricla para conocer a la unidad de caballería desplegada en Valdejalón.

El subdelegado del Gobierno en Zaragoza visitó Ricla para conocer a la unidad de caballería desplegada en Valdejalón. / DELEGACIÓN DEL GOBIERNO EN ARAGÓN

El subdelegado del Gobierno en Zaragoza, Fernando Beltrán, se desplazó ayer hasta Ricla para justificar que el Escuadrón de Caballería de la Guardia Civil que opera desde la semana pasada en Valdejalón es «muy útil» para hacer frente a la oleada de robos y vandalismo que azota esta comarca de la provincia de Zaragoza. Unos animales que, no obstante, estarán inoperativos cuando los amigos de lo ajeno actúen por la noche y de madrugada para quemar vehículos y robar material agrícola.

Beltrán se reunió con los efectivos de esta unidad a las puertas de la plaza de toros Braulio Lausín de Ricla para «conocer de primera mano» el trabajo de esta unidad, que desde Delegación del Gobierno de España aseguran permite «disponer de una visión más elevada del terreno» así como también ofrece «la posibilidad de patrullar por lugares a los que los vehículos convencionales no tienen acceso».

Hasta allí se desplazó también el teniente coronel de la Guardia Civil, Juan Gutiérrez. «Es un refuerzo a las patrullas de seguridad ciudadana que llevan desplegadas desde bastante tiempo junto con el GRS, Usecic y el núcleo de reserva de la comandancia», afirmó. El anuncio de la puesta en marcha de esta medida llegó el viernes pasado, dos días después de que un informe del Justicia de Aragón denunciara «la inseguridad en el ámbito rural» y la falta de efectivos.