SEGURIDAD CIUDADANA

El perfil de los Black Panther detenidos en Zaragoza: cabecillas jóvenes y "savia nueva"

La Brigada de Información ha desarticulado a la banda latina al detener a varios de los líderes y a otros jóvenes que se habían unido a la organización a lo largo de los últimos años

La captación de los jóvenes pandilleros, un distintivo de los Black Panther en Zaragoza

Los Black Panther afianzan su poderío en Zaragoza y tratan de ganar fuerza en otros barrios

Imagen de archivo de una macrorredada contra las bandas latinas en la sala Garden. | POLICÍA NACIONAL

Imagen de archivo de una macrorredada contra las bandas latinas en la sala Garden. | POLICÍA NACIONAL

La margen izquierda de Zaragoza se levantó sobresaltada el pasado miércoles al sobrevolar un helicóptero del Cuerpo Nacional de Policía un edificio de la avenida Cataluña. La vigilancia aérea quedó acompañada de un amplio despliegue policial que sorprendió a los vecinos del barrio de La Jota hasta que los agentes comenzaron a abandonar el inmueble con varios efectos incautados –armas de fuego y patinetes, por ejemplo– mientras escoltaban a un grupo de jóvenes presuntamente vinculados a la banda latina de los Black Panther. Así lo demuestra el rol que desempeña cada uno de ellos en la organización de acuerdo a la investigación liderada por el Grupo de Información de la Jefatura Superior de Policía de Aragón. El documento, al que ha tenido acceso EL PERIÓDICO DE ARAGÓN, habla de diferentes perfiles, desde «uno de los miembros más activos» de la organización hasta otros pandilleros catalogados como «la savia nueva» y «una reciente adquisición» de la banda.

Sus edades –alguno no supera ni la barrera de los 20 años– acreditan la estrategia de la banda para captar a los menores y sumar nuevos efectivos a sus filas, tal y como sucede con un joven marroquí de 19 años al que se le considera «uno de los miembros más activos e importantes de la banda, pese al poco tiempo que lleva en ella». Los investigadores sitúan al adolescente, tutelado por el Gobierno de Aragón hasta que alcanzó la mayoría de edad, como uno de los encargados de captar y dirigir a los menores al darles órdenes directas. También se encarga de obtener financiación a través del tráfico de drogas.

Los mismos años tiene un joven peruano que, a pesar de su juventud, ya es «uno de los miembros más activos» de los Black Panther en la capital aragonesa. En 2021, cuando apenas tenía 15 años, inició sus primeros acercamientos a la organización y ese mismo año se jactó ante una patrulla del Cuerpo Nacional de Policía de su pertenencia a una banda latina cuando los agentes le detuvieron como presunto autor de un delito de robo con violencia o intimidación.

Desde entonces ha acumulado un buen número de antecedentes hasta contabilizar 13 reseñas en su currículum delictivo, entre ellas, por delitos de agresión sexual, amenazas, riña tumultuaria, quebrantamiento de condena o robo con fuerza en las cosas. Se trata de una escalada delictiva que le ha catapultado a la cumbre de los Black Panther en Zaragoza, tal y como exige el código de la banda para ascender de rango desde que ingresan en la organización como soldados, precisamente, para cometer delitos.

Reyertas en los Black Panther y los Dominican Don`t Play

El joven peruano, de hecho, ejerce a día de hoy como interlocutor con el jefe a nivel nacional. También se hace cargo del punto de venta de la droga y custodia el dinero que obtienen los soldados a través de la comisión de delitos y el pago de las cuotas mensuales por parte de cada uno de los pandilleros.

Su identidad no es desconocida en las bandas rivales y así lo atestigua la agresión de la que fue víctima el pasado mes de noviembre al abordarle un grupo de jóvenes pertenecientes a los Dominican Don`t Play (DDP) y asestarle varios machetazos. La respuesta de los Black Panther no se hizo esperar y, el 23 de diciembre, un grupo de jóvenes rodeó a un rival en la calle Delicias que fue acuchillado.

De la citada agresión fue partícipe otro de los detenidos, un veinteañero de origen africano que actualmente se encuentra en prisión provisional por la agresión que se desencadenó en la calle Delicias. Los investigadores hablan de él como «una de las adquisiciones recientes de la banda» a la que pertenece «desde hace poco más de un año», aunque ha sido tiempo suficiente para sumar dos antecedentes por un delito de estafa y el referido por un delito de homicidio en grado de tentativa

También consideran los investigadores que otro de los detenidos es «la savia nueva» de la banda desde hace unos años. A día de hoy ocupa un puesto intermedio y organizaba la venta de sustancias estupefacientes desde el piso de la avenida Cataluña, el mismo que la semana pasada registraron los investigadores. Más allá de la labor de dirección, el veinteañero filtra a la gente que pretende incorporarse a la banda, los llamados sombras, aquellos menores a los que se les somete a un periodo de observación hasta que finalmente acceden al rango de soldado. La mayoría de sus antecedentes están vinculados a delitos contra el patrimonio –robos con fuerza y robos con violencia–, aunque también contabiliza reseñas por riña tumultuaria y malos tratos en el ámbito familiar.

Uno de los puestos «más importantes» de los Black Panther lo ocupa un joven colombiano de 23 años que se encargar de aplicar los castigos dentro del coro zaragozano como, por ejemplo, las sanciones económicas o físicas con los 48 golpes propinados con un tablón en el trasero del infractor. Se inició en la organización junto a su hermano –a día de hoy, en la cárcel– y desde entonces ha participado en numerosas riñas y ha sido sancionado por portar armas u objetos peligrosos. Es, según los investigadores, «uno de los cinco efectivos más importantes dentro del coro de Zaragoza».

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