SUCESOS EN ARAGÓN

Orina en la barra de un bar de Zaragoza y rompe la ventanilla del coche policial

El detenido no quería pagar las consumiciones, amenazó a los agentes cuando abandonó el establecimiento, intentó fugarse y les agredió una vez fue detenido

Imagen de archivo del paseo Pamplona de Zaragoza, donde está el bar en el que tuvieron lugar los hechos.

Imagen de archivo del paseo Pamplona de Zaragoza, donde está el bar en el que tuvieron lugar los hechos. / JOSÉ MIGUEL MARCO

El Cuerpo Nacional de Policía detuvo el sábado por la tarde a un zaragozano –A. L. Z. (España, 1990)– por, supuestamente, orinar en la barra de un bar tras montar una fuerte bronca en el interior del citado establecimiento hostelero, ubicado en el paseo Pamplona de Zaragoza. No contento con ello, el treintañero agredió a los dos agentes que le acompañaron a abandonar el bar una vez que abonó las consumiciones que había tomado y que se negaba a pagar. Y, antes de ser conducido a los calabozos de la comisaría Actur-Rey Fernando, fue trasladado al hospital Nuestra Señora de Gracia, donde intentó fugarse e incluso volvió a agredir a uno de los policías que lo custodiaban.

Asistido por los abogados Carmen Sánchez Herrero y Luis Ángel Marcén, el detenido se acogió a su derecho a no declarar y quedó en libertad tras pasar ayer por la mañana a disposición judicial ante el Juzgado de Instrucción número 1 de Zaragoza, en funciones de guardia. Su currículum delictivo contabiliza hasta 14 detenciones, las tres últimas por atentado a agente de la autoridad y conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas y otros dos episodios de lesiones.

Los hechos referidos se remontan a la última hora de la tarde, en torno a las 19.45 horas, cuando la camarera del bar dio la voz de alarma a la sala de emergencias del 091 al explicar que un cliente se negaba a pagar las bebidas que allí había tomado y que incluso le había insultado a ella y al resto de clientes hasta el punto de orinar en la barra. Hasta allí fue comisionada una dotación de la Brigada de Seguridad Ciudadana de la Jefatura Superior de Policía de Aragón, cuyos indicativos instaron al joven a abonar la consumición, una solicitud a la que accedió y que siguió de su abandono voluntario del bar.

Pero, ya en la calle, A. L. Z. comenzó a increpar a los agentes –«eres una zorra», «asquerosos de mierda», «hijos de puta», les gritó– mientras estos ya se disponían a abandonar el lugar. Fue entonces cuando los agentes le informaron de que le iban a sancionar y, al requerirle la documentación personal, intentó darse a la fuga aunque uno de los policías le dio alcance a los pocos metros.

El joven le propinó dos patadas hasta que lograron reducirle y esposarle para trasladarle al hospital Nuestra Señora de Gracia, donde intentó fugarse propinando una patada al mismo agente. De camino a comisaría, su violencia no cesó y golpeó con tal fuerza la parte trasera derecha del vehículo que desencajó la ventanilla. 

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