SUCESOS EN ARAGÓN

Un matrimonio de abogados acusa a un constructor de abandonar la reforma de su unifamiliar en Utebo: "Destrozaron los baños"

La pareja defiende que el avance de los trabajos no era acorde al pago de los 26.000 euros que ya habían abonado de un presupuesto total de 55.000

El constructor, este lunes, en el banquillo de los acusados de la Audiencia Provincial de Zaragoza.

El constructor, este lunes, en el banquillo de los acusados de la Audiencia Provincial de Zaragoza. / A. T. B.

Una pareja de abogados acusó este lunes a un constructor zaragozano de una mala ejecución de los trabajos de reforma en la vivienda unifamiliar que hace dos años adquirieron en la localidad zaragozana de Utebo. El matrimonio abonó 26.000 euros de un presupuesto total de 55.000 y lamentó que el avance de los trabajos no era acorde a la aportación del citado insumo hasta la paralización de la obra a mediados de noviembre de 2022. «En mi casa no trabajaron, destrozaron los baños y tuvieron que dejar la obra porque no compraban materiales», declaró la mujer. «Algo no iba bien porque llevábamos dos semanas y solo había un tío que tiraba todo con un mazo», añadió su esposo.

Fue la tesis que ambos sostuvieron ante el tribunal de la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Zaragoza, presidido por el magistrado Alfonso Ballestín, y de la que se defendió el acusado al alegar, por un lado, que los trabajos cumplían con los plazos establecidos y, por otro lado, que la paralización de la obra se debía a los problemas financieros de los ahora denunciantes. «Ni un solo pago me hicieron en cantidad ni en fecha», aseveró el procesado, que también enumeró algunos de los trabajos presupuestados, entre ellos, la reforma de dos baños, el alicatado de las paredes de los dormitorios y la demolición de los armarios de la planta de arriba del inmueble. «La parte de abajo había que reformarla cuando se terminara la de arriba», aclaró.

Pero en nada de ello coincidieron los denunciantes y el segundo constructor que retomó los trabajos de reforma, los cuales presupuestó en alrededor de 60.000 euros. «Acudí a ver cuál era el estado real de la obra y me encontré con la planta superior totalmente derribada», afirmó.

Por todo ello, la acusación particular a cargo del abogado Daniel Ibars solicita una pena de tres años de cárcel al entender que los hechos son constitutivos de un delito de estafa –subsidiariamente, de un delito de apropiación indebida– y el pago de una multa de 3.000 euros a razón de diez euros diarios durante diez meses. El ministerio fiscal, por su parte, solicitó la absolución del acusado y ya en fase de instrucción interesó el archivo y el sobreseimiento de la causa ante el Juzgado de Instrucción número 4 de Zaragoza. El juicio quedó visto para sentencia.