La incidencia acumulada del covid en la comunidad sigue bajando y se sitúa ahora en los 310,1 casos por cada 100.000 habitantes en los últimos siete días. Ocurre lo mismo en las cuatro localidades que más preocupaban hasta ahora al Gobierno de Aragón ­–Jaca, Huesca, Basrbastro y Monzón­–, en donde hay toque de queda. Sin embargo, hay otros municipios en Aragón que todavía no dan muestras de haber doblegado esta nueva oleada de contagios. Es el caso de Tarazona y Caspe, que están estabilizados en una meseta de positivos diarios notificados o que, incluso, están padeciendo un aumento de los casos.

En Tarazona, por ejemplo, la incidencia acumulada en los últimos siete días (445 contagios por cada 100.000 habitantes) supera ya a la de Huesca (400), Monzón (366,4) y Barbastro (361). En los últimos días esta cifra, además, ha aumentado significativamente puesto que hace solo una semana la capital del Moncayo tenía una tasa de 217,8 positivos por cada 100.000 habitantes en los siete días anteriores. La mitad que ahora. Por eso, este quizás sea la próxima localidad en sufrir nuevas restricciones.

En Caspe, por su parte, el crecimiento no está siendo tan acelerado y la incidencia sube y baja cada día, si bien, llevan diez días con la incidencia por encima de los 400 contagios (438,9 por cada 100.000 habitantes en estos momentos).

Ante esta situación, la alcaldesa de esta localidad, Pilar Mustieles, asegura que los vecinos están viviendo estos momentos «con preocupación» ante la posibilidad de que la DGA decrete el toque de queda en el municipio. «Sobre todo es evidente en los sectores a los que les puede afectar más, como la hostelería y el ocio nocturno», dice Mustieles, aunque admite que «todos tendrán que asumir lo que corresponda». «Lo primero es la salud», afirma la regidora.

Así, desde Salud Pública mantienen un contacto fluido y directo con las autoridades de la localidad, que han detectado que la mayoría de los contagios se están dando entre los jóvenes y las personas que no se han vacunado. «Esperamos que se complete el ciclo de vacunación eso ayude a remitir esta nueva ola», explica Mustieles.

En Caspe, asimismo, tendrían que celebrar sus fiestas patronales el próximo 15 de agosto, unas fechas para las que se reforzará la vigilancia en la ciudad. «No sabremos si podremos evitar que haya gente que se salte las restricciones pero vamos a poner todos los medios que tenemos para intentarlo», zanja Mustieles.