La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) ha prohibido el uso del agua del embalse del Val, en la localidad de Los Fayos, y el baño en el pantano tras constatar que el agua está contaminada. En concreto, según informa el organismo de cuenta, se ha detectado una floración de cianobacterias que podría contener algunas especies potencialmente tóxica para la salud. Por ello, y hasta que este episodio quede resuelto, ha optado por limitar el uso del agua.

Desde la CHE destacan que no hay riesgo de que el agua contaminada afecte a las redes de abastecimiento al no depender del embalse. En el caso de las aguas de riego, explican que se seguirán suministrando exclusivamente del río Queiles hasta que se tenga más información sobre la evolución del episodio. Por ahora, se han tomado muestras por personal experto en esta materia de la Universidad Autónoma de Madrid.

Un proceso que podrá demorarse varias semanas, por lo que se ha optado por la prudencia y se ha prohibido el baño en el embalse hasta tener la seguridad de que el agua no está contaminada.

En consecuencia, se ha suspendido el II Triatlón de Tarazona y el Moncayo previsto para el 14 de mayo dado que una de las pruebas, la primera, se desarrollaba en el embalse.

A principios de año, Ecologistas en Acción denunció que la depuradora de aguas residuales de las localidades sorianas de Ólvega y Ágreda estaba vertiendo aguas sin depurar dejando un rastro blanco en el río Val, que alimenta el embalse que lleva su mismo nombre.

Según la entidad, se trata de restos derivados del proceso de producción de una fábrica de quesos ubicada en esa zona. También sostenía que las sustancias contaminantes «se han sedimentado formando una capa continua y de unos milímetros de grosor sobre el sustrato del cauce afectando gravemente a toda la vegetación existente a lo largo del río».

«El deficiente funcionamiento de esta depuradora, inaugurada en el año 2010, es la causa del mal estado del embalse de El Val que ha sido calificado por la propia Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) como el más contaminado de toda la cuenca del Ebro», apuntaban entonces los ecologistas.

A principios de año, "la CHE ya decía que era conocedora de las características de estos vertidos».

Respecto al origen del vertido, presuntamente se sitúa en la fábrica de quesos Saiona SL, ahora denominada Ólvega Lácteos Naturales SL y también vinculada a los propietarios de la empresa Valle de Odieta SCL, según la entidad conservacionista, que explicaba que es la única empresa cuya actividad se relaciona con las características del vertido (color y olor a suero lácteo).

El Ayuntamiento de Ólvega ya fue sancionado por la CHE con una multa 86.247 euros (que quedó en 51.748 por pronto pago) por los vertidos de su colector hasta el río.