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Las primeras exhumaciones recuperan 24 fusilados de la fosa común más grande de Aragón: "El tiempo nos ha condicionado bastante"

La campaña concluye tras un mes de trabajos en el que también se han recogido las muestras de 55 familiares de los represaliados en Ejea de los Caballeros

Vídeo | Exhumación en el cementerio de Ejea de los Caballeros

Pablo Ibáñez

Alberto Arilla

Alberto Arilla

Zaragoza

Las primeras exhumaciones llevadas a cabo en la fosa común del cementerio de Ejea de los Caballeros han permitido recuperar los cuerpos de 24 fusilados por el bando franquista durante los primeros meses de la guerra civil. Los trabajos, que concluyeron el pasado sábado 15 tras un mes, han permitido además seguir recopilando las muestras de decenas de familiares que siguen intentando recuperar la memoria y darle sepultura digna a sus seres queridos. En concreto, ahora mismo las asociaciones memorialistas implicadas en el proyecto ya tienen muestras de aproximadamente 55 personas para cotejar su ADN con el de los fusilados.

Cabe recordar aquí que se trata de la fosa común más grande conocida en Aragón. De hecho, el número final de fusilados podría superar los 150, ya que los arqueólogos son conocedores (el pasado año se realizaron una serie de catas) de que todavía quedan más de 100 bajo las tierras sobre las que han trabajado duramente, de lunes a sábado, desde mediados de octubre.

Ahora, los 24 cuerpos que han podido exhumarse, 22 en la fosa principal y dos en otra cercana, están en una sala cedida por el Ayuntamiento de Ejea en el propio cementerio. El siguiente paso, que ya está llevándose a cabo, consiste en mandar muestras a laboratorios tanto en Pamplona como en Barcelona para conseguir ponerles nombre y apellidos.

Un trabajo que no parte de cero, ya que los estudios previos de varios historiadores, como el ejeano José Antonio Remón, han permitido delimitar quienes fueron vilmente arrojados a la fosa. La inmensísima mayoría procedían de localidades del entorno de Ejea, en una técnica habitual: los represores llevaban a los detenidos a otros pueblos para sembrar el terror en la población local y, de paso, elevar al máximo el dolor de sus familiares. No en vano, en la capital de las Cinco Villas también se fusiló a habitantes de otras comunidades, procedentes por ejemplo de Ágreda (Soria).

Un arqueólogo trabaja en la exhumación de varios de los fusilados en la fosa de Ejea de los Caballeros.

Un arqueólogo trabaja en la exhumación de varios de los fusilados en la fosa de Ejea de los Caballeros. / Pablo Ibáñez

Por tanto, todavía queda mucho trabajo por hacer, para lo cual son obligatorias las subvenciones públicas. En esta campaña se captaron cerca de 100.000 euros de entidades como la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), la comarca o el Ayuntamiento de Ejea.

El presidente del Batallón Cinco Villas, Alberto Espés, explica que lo "ideal" sería poder desarrollar estos trabajos "más hacia el verano". "Ahora es cuando más llueve y el tiempo nos ha condicionado bastante", subraya a este diario, antes de resaltar que, pese a que existen sectores que siguen calificando las exhumaciones como una reapertura de heridas, decenas de familiares han acudido "todos los días" a interesarse y colaborar. Su único fin, la dignidad.

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