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La falta de vivienda complica la cobertura de 40 plazas de Guardia Civil en Teruel: “Siempre ha sido una provincia de paso, pero ahora no resulta atractiva”

La combinación de factores como la lejanía, las comunicaciones limitadas y la dificultad de trasladar a la familia también influye en la falta de efectivos

Un agente de la Guardia Civil de Teruel observa una nevada en una imagen de archivo.

Un agente de la Guardia Civil de Teruel observa una nevada en una imagen de archivo. / GUARDIA CIVIL DE TERUEL

Zaragoza

José Javier Armero, secretario provincial de la Guardia Civil de Teruel, alerta sobre la situación crítica del cuerpo en la provincia. Actualmente hay 40 vacantes sin cubrir, una tendencia que se mantiene desde hace años y que pone en riesgo la seguridad ciudadana: “Teruel ya no resulta atractiva para los guardias civiles profesionales. La combinación de factores como la lejanía, las comunicaciones limitadas y la dificultad de trasladar a la familia influye en la falta de efectivos, pero la carencia de vivienda es uno de los problemas más graves”, resume.

Muchos pueblos no cuentan con opciones de alojamiento, y los planes de reagrupar efectivos en localidades cercanas no funcionan si no hay dónde vivir. Si no hay vivienda disponible, las plazas quedan vacías. Incluso cuando se intenta agrupar efectivos, nadie se traslada”, subraya Armero. “Por ejemplo, en Utrillas y Montalbán podrían unirse para alojar a 18-20 guardias, pero sin infraestructura adecuada, nadie se traslada”, añade.

Actualmente, la provincia tiene unos 600 efectivos en total, aunque solo alrededor de 220 se dedican a la vigilancia directa de los pueblos, donde el problema es más acuciante. El resto se distribuye entre agentes de tráfico, Seprona, administración y otras funciones. Esto deja a las zonas rurales con cobertura limitada, especialmente cuando los nuevos guardias llegan solos y, ante la falta de vivienda y servicios, buscan traslado en cuanto pueden.

La edad de la plantilla también agrava la situación. Entre 45 y 56 años hay unos 30.000 guardias en España, muchos próximos a la jubilación. “Los nuevos efectivos a menudo llegan con estudios universitarios y motivaciones laborales más que vocacionales, pero enfrentan condiciones difíciles, con turnos largos, exposición a frío, calor o lluvia, y la imposibilidad de traer a la familia”, relata.

Armero advierte que la situación no se limita a Teruel y que otras provincias, como Valencia o Madrid, también enfrentan problemas de cobertura. Sin un acuerdo político a nivel nacional que garantice vivienda, recursos y relevo generacional, la tendencia de vacantes sin cubrir y la falta de efectivos seguirá aumentando, con consecuencias directas sobre la seguridad de los ciudadanos: “Cada año llegan nuevos alumnos, pero sin vivienda ni apoyo adecuado, muchos se van. Mantener una proporción mínima de efectivos es un desafío constante”, termina.

A este respecto también se ha referido la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), que ha explicado que las más de 40 vacantes ofertadas en la provincia de Teruel ha supuesto un “nuevo varapalo” para las unidades que ya se encontraban al límite de personal e, incluso, que estaban cerradas por la falta del mismo.

La visión de la Delegación del Gobierno

Por su parte, la delegación del Gobierno en Aragón, en palabras de Fernando Beltrán, matiza que las 40 plazas no han desaparecido, sino que están sin cubrir. Eso sí, confía en que la llegada de suboficiales, futuros oficiales y guardias en prácticas favorezca que las plazas se vayan cubriendo y que la seguridad ciudadana no se va a ver condicionada: “Hay periodos que tenemos los cuarteles con más guardias y otros con menos. En cualquier caso, la Guardia Civil cuenta con un amplísimo grupo de reservas y otras unidades que pueden prestar servicio de manera flotante en algún lugar del territorio donde tuviéramos algún tipo de necesidad”.

Además, se ha remitido a los datos del último informe de tasa de criminalidad: “La provincia de Teruel, afortunadamente, sigue siendo de las más seguras, por no decir la más segura de toda España, porque tiene el número de incidentes de criminalidad más baja por habitante, de manera que en principio se está cubriendo bien el servicio”, ha matizado.

También ha apostillado que la oferta de empleo público para la Guardia Civil en España sigue creciendo, “con una tasa de reposición del 125%”.

Lo que sí vienen observando desde la Delegación del Gobierno en Aragón es que algunos efectos incentivadores como disponer de vivienda en el cuartel podría ayudar a la llegada de más efectivos a Teruel: “Tenemos también guardias en prácticas y convocatorias abiertas para cubrir plazas”.

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