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La peatonalización del centro histórico de Teruel reduce el tráfico un 25% en sus primeros días

La última fase de la medida ha entrado en vigor en los últimos días, todavía sin sanciones

Carteles de la zona peatonal de Teruel.

Carteles de la zona peatonal de Teruel. / Ayuntamiento de Teruel

El Periódico de Aragón

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Zaragoza

La última fase de peatonalización del centro histórico de Teruel ya muestra sus primeros efectos apenas unos días después de su puesta en marcha. Según ha destacado la alcaldesa Emma Buj tras la Junta de Gobierno, el balance inicial es "altamente positivo", con una reducción del tráfico del 25% y mejoras perceptibles en la calidad de vida de los vecinos.

Uno de los cambios más evidentes ha sido la disminución del número de vehículos que atraviesan el centro. En concreto, más de 1.000 coches diarios han dejado de circular por esta zona, aunque todavía se registran alrededor de 5.000 vehículos al día. Desde el Ayuntamiento confían en que esta cifra continúe descendiendo progresivamente conforme avance la adaptación a la nueva regulación.

La alcaldesa ha subrayado que los beneficios de la medida ya se están notando en el día a día de los residentes. Durante el fin de semana, varios vecinos trasladaron al consistorio su satisfacción, especialmente por la reducción del ruido derivado del tráfico. "Han ganado mucho", ha señalado Buj, destacando que el descenso de la circulación ha contribuido a generar un entorno más tranquilo y habitable en el casco histórico.

Otro de los aspectos más valorados es la mejora en el acceso al aparcamiento para residentes. Los vecinos con derecho a estacionar en la zona naranja están encontrando ahora mayor disponibilidad de plazas, una situación que antes resultaba complicada debido a la alta ocupación por parte de vehículos no autorizados.

Residentes y servicios

Desde el ayuntamiento insisten en que la peatonalización no impide el acceso al centro histórico a quienes lo necesitan. Los residentes, personas con garaje, comerciantes y proveedores mantienen su derecho a circular, al igual que los servicios profesionales.

En este sentido, la alcaldesa ha querido aclarar que trabajadores como fontaneros, carpinteros o electricistas pueden acceder con sus vehículos sin necesidad de solicitar autorización previa, aunque ha reconocido que todavía existe cierto desconocimiento sobre estas condiciones.

Por ello, ha hecho un llamamiento a mejorar la información y a resolver dudas durante esta fase inicial, en la que el consistorio está centrado en facilitar la adaptación de la ciudadanía y los profesionales. Además, la reorganización de las labores de carga y descarga, ahora ajustadas a horarios específicos, ha contribuido a ordenar mejor el uso del espacio urbano y a reducir interferencias en la movilidad.

Adaptación sin sanciones

En cuanto al control de la normativa, el ayuntamiento ha optado por aplicar un periodo de adaptación durante la primera semana, en el que no se han tramitado sanciones. Esta decisión ha permitido a vecinos y usuarios familiarizarse con las nuevas condiciones de acceso sin penalizaciones.

No obstante, Emma Buj ha advertido de que en los próximos días comenzarán a aplicarse las sanciones con normalidad, una vez finalizado este margen inicial.

Con todo, el consistorio considera que la medida avanza en la dirección correcta, apostando por un modelo de ciudad más sostenible, con menos tráfico y mayor protagonismo para los peatones. Una transformación que, según el balance inicial, ya empieza a traducirse en mejoras tangibles para quienes viven en el corazón de Teruel.

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