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La calma regresa tras la impresionante granizada que azotó Aragón: “Con todo lo que cayó, nos hemos salvado”

Los alcaldes de Lécera y Oliete confirman que la tormenta, aunque espectacular, no ha causado daños graves en sus respectivas localidades

Vídeo de la granizada caída en Oliete.

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Zaragoza

Una fuerte granizada sorprendió a varias localidades de Zaragoza y Teruel este pasado miércoles. Las peores previsiones meteorológicas se cumplieron en municipios como Lécera, Oliete, Cortes de Aragón y Segura de Baños, donde una intensa lengua de granizo fue la gran protagonista y tiñó de blanco sus calles. El susto pudo ser grande, aunque, por fortuna, ha quedado en eso: un susto.

Así lo ha confirmado Víctor de la Sierra, alcalde de Lécera: “Pensábamos que iba a causar más destrozos, pero al final no ha sido así”, ha explicado, con alivio en sus palabras. En la misma línea se ha pronunciado Rogelio Villanueva, alcalde de Oliete: “Con todo lo que cayó, nos hemos salvado”.

De la Sierra ha detallado que el jueves está siendo intenso: “Estamos liados, porque estamos limpiando. Ayer ya estuvimos haciendo lo que pudimos y hoy, que parece que el día se ha calmado, seguimos retirando restos”. En principio, los daños son materiales, “alguna gotera en varios puntos, pero poco más”. Sí que ha entrado mucha agua en el pabellón y en el almacén, y en la casa de cultura también ha habido filtraciones, “sobre todo por la fuerza del agua, que ha levantado zonas, especialmente en los baños”, ha relatado.

“Básicamente ha sido eso. Los daños no son importantes. Alguna placa se ha abombado por el agua y poco más”, ha añadido el edil. En cuanto al campo, todavía están pendientes de revisarlo porque no se puede acceder, ya que “está todo muy mojado”, aunque en principio “tampoco parece que haya muchos daños”.

El alcalde ha calificado la tormenta de espectacular: “Cayó con mucha intensidad. Pensábamos que iba a causar más destrozos, pero al final no ha sido así”. De hecho, ha reconocido que no había visto algo así en Lécera y que, al ver las imágenes, uno se imagina “lo que podría haber pasado con una riada fuerte”, aunque finalmente “se ha podido soportar y, de momento, hemos salido airosos”. Actualmente, “está todo bajo control” y ha destacado la colaboración vecinal en las labores de limpieza.

Por su parte, Rogelio Villanueva ha explicado que “la localidad está bien”. El agua ha afectado principalmente a zonas del ayuntamiento: “Las piscinas, un salón que tenemos en la parte de abajo y también un poco al polideportivo”. Además, la carretera se llenó de barro y piedras, y el parque quedó completamente inundado porque los sumideros “no tragaban, estaban taponados por la piedra”, ha añadido.

A pesar de ello, no ha habido daños personales y los materiales son muy leves. “Con todo lo que cayó, nos hemos salvado”, ha insistido. También ha reconocido que existía el miedo a una posible riada posterior, pero finalmente no se produjo: “Daños apenas ha habido”.

En los bajos de las piscinas, un salón de grandes dimensiones, entró agua, aunque ya ha sido retirada y limpiada, al igual que en el pabellón. En el campo, el cereal parece haberse salvado, mientras que lo más perjudicado ha sido lo que se estaba sembrando, como el tomate u otros cultivos, “pero poco más”.

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