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Salillas de Jalón revive su pasado medieval en el 707 aniversario de la II Carta Puebla, la misiva conservada más antigua de Aragón

La localidad celebrará la fiesta los próximos 15 y 16 de mayo

Una recreación en Salillas de Jalón, en una imagen de archivo.

Una recreación en Salillas de Jalón, en una imagen de archivo. / AGUSTÍN SÁNCHEZ

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El Periódico de Aragón

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Zaragoza

Salillas de Jalón volverá a viajar siete siglos atrás los próximos 15 y 16 de mayo con la celebración del 707 aniversario de su II Carta Puebla, una fiesta medieval que se ha consolidado como uno de los eventos culturales y patrimoniales más destacados de la primavera en la comarca de Valdejalón. La localidad zaragozana, de poco menos de 400 habitantes y situada a unos 50 kilómetros de Zaragoza, recreará durante dos jornadas el momento histórico en el que el señorío de Saliellas y Casanueva pasó a manos de Don Martín López de Rueda y Doña Francisca Ximénez de Castellot, quienes impulsaron la llegada de nuevas familias moriscas para poblar y trabajar las tierras del municipio.

La conmemoración gira en torno a la II Carta Puebla otorgada en 1319, considerada la carta de población conservada más antigua de Aragón. Según ha explicado uno de los impulsores de la recreación, Agustín Sánchez, en declaraciones a Europa Press, este documento marcó "el salto" del antiguo asentamiento militar y monacal hacia un núcleo poblacional civil. "Los hospitalarios, que eran quienes trabajaban las tierras hasta ese momento, abandonan el señorío y los nuevos señores necesitan mano de obra. Entonces otorgan la Carta Puebla a 21 familias moriscas de localidades cercanas como Calatorao, Épila o Longares para que vengan a poblar Salillas y Casanueva", ha relatado.

La fiesta medieval coincide además con las celebraciones de Santa Quiteria, una de las festividades más importantes del municipio, lo que ha permitido consolidar una programación que combina patrimonio, recreación histórica y participación vecinal. Uno de los rasgos más característicos de esta celebración es precisamente la implicación de prácticamente todo el municipio. Vecinos y familias participan tanto en la organización como en las recreaciones y ambientación de las calles.

"Entre los 300 y pico habitantes lo guisamos y lo comemos todo", ha resumido Sánchez, quien ha subrayado que las representaciones históricas están interpretadas íntegramente por vecinos aficionados. "Las recreaciones sorprenden muchísimo a la gente porque, aunque todo es muy artesanal y hecho desde el pueblo, el nivel es bastante alto", ha asegurado.

El propio Sánchez encarna durante la representación al comendador hospitalario encargado de vender el señorío a Don Martín y Doña Francisca. La escena principal del viernes recreará precisamente 'La venta de los Hospitalarios', momento en el que se entregan simbólicamente las llaves de la villa y se cambia el pendón hospitalario por el de los nuevos señores de Urrea.

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