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Tarazona y el Moncayo

El único pueblo maldito de España vuelve a celebrar su gran aquelarre en Zaragoza

La escritora aragonesa Irene Vallejo ha sido reconocida como Bruja de Honor en la popular feria que recrea la disputa que originó la maldición del pueblo de Trasmoz

Las brujas de Trasmoz.

Las brujas de Trasmoz. / El Periódico

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El Periódico de Aragón

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Zaragoza

El único pueblo oficialmente maldito de España ha vuelto a festejar a lo grande su gran aquelarre. Trasmoz se ha rodeado este sábado de un halo esotérico para celebrar a lo grande la XXIV edición de su Feria de Brujería, Magia y Plantas Medicinales del Moncayo, una cita declarada Fiesta de Interés Turístico de Aragón que combina tradición, misterio y divulgación popular. Los vecinos de los municipios de la zona han vuelto a salir a las calles de la localidad para festejar una iniciativa vital para la provincia.

La escritora aragonesa Irene Vallejo ha recibido el reconocimiento de Bruja de Honor. Trasmoz reconoció así su labor a la hora de rescatar historias, leyendas y saberes que el tiempo parecía haber olvidado: "Como las antiguas brujas, guardianas del conocimiento y la palabra, mantiene viva la magia de los relatos y el poder de la imaginación", explicaron desde el ayuntamiento al desvelar el reconocimiento.

Miles de personas han llenado las calles de Trasmoz.

Miles de personas han llenado las calles de Trasmoz. / El Periódico de Aragón

Se trata de un evento que comenzó como algo prácticamente familiar. Sin embargo, con el paso de los años, su interés ha ido creciendo y los visitantes y curiosos multiplicándose. Los asistentes han podido disfrutar de un completo programa de actividades que ha incluido el destacado mercado esotérico, los paseos a caballo, las exhibiciones de cetrería y los combates medievales, entre otras actividades como la recreación de la falsificación del maravedí 'El mundo de ultratumba de Pedro Manuel de Urrea' y la caza y captura de brujas y herejes.

Irene Vallejo, con un vestido naranja, es la Bruja de Honor de este año.

Irene Vallejo, con un vestido naranja, es la Bruja de Honor de este año. / El Periódico

La actividad ha sido organizada por el ayuntamiento en colaboración con la Asociación Cultural El Embrujo y la Fundación Castillo de Trasmoz. Actualmente se ha consolidado dentro de la oferta veraniega de la Comarca de Tarazona y el Moncayo.

La jornada ha comenzado a mediodía, con un divertido pasacalles que ha hecho las delicias de todo el mundo, sobre todo de los más pequeños. Una vez más, las brujas de Trasmoz, la Bruja de Honor y los diferentes personajes del imaginario popular han sido los grandes protagonistas. Y todo al son de la música ofrecida por el grupo Barzonia. El desfile ha finalizado en la plaza de España con la lectura del pregón de bienvenida. Posteriormente se ha dado paso a la apertura del mercado esotérico y de los campamentos medievales.

Trasmoz es conocido por ser el único municipio de España tradicionalmente considerado excomulgado y por su fuerte vínculo con las leyendas de brujería del Moncayo. Esa tradición ha dado lugar a una feria que combina historia, recreaciones medievales, espectáculos, mercado temático y divulgación cultural, convirtiéndose en una de las citas turísticas más singulares de Aragón.

Origen de la maldición

Desde hace más de dos décadas, la localidad recrea su maldición. Por un día, este pequeño pueblo de menos de 100 habitantes reúne a miles de personas para celebrar su tradicional feria de brujería, magia y plantas medicinales y para revivir el ritual de una maldición que cayó en el siglo XVI, cuando estalló una disputa entre el pueblo y el Monasterio de Veruela por el uso de unas aguas.

Trasmoz ha convertido sus calles en un mercado.

Trasmoz ha convertido sus calles en un mercado. / El Periódico

El señor de Trasmoz, Pedro Manuel Ximénez, se levantó en armas contra el monasterio, pero el rey Fernando II de Aragón intervino y logró evitar que comenzara la guerra. En 1511, y con el permiso del papa Julio II, el Monasterio de Veruela lanzó una maldición sobre el señor de Trasmoz y sobre todo el pueblo. Esta solo podía ser levantada por otro papa, algo que nunca ha llagado a suceder.

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