El éxito de Mar adentro en la Mostra de Venecia va acompañado del respaldo del público español. La película de Alejandro Amenábar lleva recaudados más de 6 millones de euros en taquilla.

Amenábar y Javier Bardem, que mantuvieron ayer un encuentro con la prensa para brindar con cava y explicar su experiencia en Venecia, aseguraron que la celebración por los premios conseguidos fue la de "irnos a dormir por el cansancio que te da una alegría, que va más allá de la celebración". Director y protagonista se mostraron orgullosos y señalaron que parte del éxito en la taquilla se produce gracias al fenómeno boca-oreja.

Como la película lleva, de momento, más recaudación que La terminal, de Steven Spielberg, Javier Bardem bromeó con llamar a Spielberg y decirle: "Steven, plantéatelo, tío".

Amenábar y Bardem viajan hoy a Toronto donde se exhibirá el filme. El realizador explicó que este viaje lo encara "más relajado", ya que no es un festival de competición, sino una puerta para la carrera comercial de la película en Estados Unidos.

Bardem reconoció que ir a Toronto con el León de Plata y la Copa Volpi bajo el brazo supondrá "más foco" pero insistió en que lo bueno es que se hable, "a favor o en contra", aunque aclaró que nunca fue ésa la intención. El actor, que consiguió la candidatura al Oscar tras llevarse su primera Copa Volpi por Antes que anochezca por su papel de Reynaldo Arenas, dijo que es "absurdo" pensar en estatuillas porque es demasiado pronto.

Uno de los aspectos que más ilusiona a Bardem es que entre el público que ha visto Mar adentro hay muchos jóvenes: "La están viendo chicos de 14 y 15 años y me alegra porque es importante que la vean, debatan y que no tomen posiciones, aunque sí se formen una opinión". Las críticas negativas no parecen hacer mella en ellos, aunque Bardem denunció que hay sectores que están intentando "minimizar la calidad cinematográfica de la película a base de criminalizarla".