El Gobierno ha aplazado la aprobación de la ley del libro por "ajustes técnicos" de última hora y porque estudia una de las peticiones del sector en el sentido de que se supriman los descuentos libres en los libros de texto que se aplican en la actualidad.

La ley de la lectura, el libro y las bibliotecas debía ser aprobada hoy por el consejo de ministros, tal y como había anunciado la ministra de Cultura, Carmen Calvo, la semana pasada. Sin embargo, fuentes de su departamento señalaron a Efe que debido a que esta ley afecta a un sector muy amplio, a varios ministerios (Educación, Sanidad y Consumo y Economía, además de Cultura) y a todas las administraciones públicas, "faltan aún por realizar ciertos ajustes de carácter técnico".

Algunos de esos ajustes afectarían a las competencias que tienen transferidas las comunidades autónomas y los ayuntamientos, y otros, a la piedra de toque de esta ley para el sector, que son los libros de texto. Según el informe que la ministra de cultura presentó en mayo a sus compañeros de Gobierno, la ley, que prevé una inversión de 431 millones de euros en ocho años para dotación de bibliotecas, debería establecer el precio fijo de los libros, pero seguir permitiendo los descuentos en los libros de texto, que se aplican desde que, en el 2000, el Gobierno del Partido Popular aprobó un decreto.

El texto, que el gobierno ha estado elaborando tras una serie de consultas al sector, sigue encontrando hasta el último momento diversas objeciones. Según Emiliano Martínez, presidente de la Federación de Gremios de Editores de España y del Grupo Santillana, los editores no pierden la esperanza "de que se establezca el precio fijo también para los libros de texto".