El Festival de Cine de Sitges ha recuperado en su ciclo Europa Imaginaria la película Tideland, una historia onírica del reconocido director británico Terry Gilliam con la que pretende hacer descubrir al espectador "el niño que lleva dentro".

Proyectada en el Festival de San Sebastián de 2005 con división de opiniones, Tideland propone un viaje iniciativo de una niña (Jodelle Ferland) con una desbordante imaginación --una suerte de Alicia en el país de las maravillas pasada por el colador de Gilliam-- al que se le mueren los padres víctimas de la adicción a las drogas y que entra en contacto con dos singulares hermanos, quienes le abren un nuevo mundo.

Antes de la proyección en Sitges, el propio director, ante las malas críticas que obtuvo en Donosti, pidió que la película fuera vista con "inocencia, con los ojos de niño que todos llevamos dentro" y esperó que el público del festival catalán fuera "más inteligente y con cerebro" que el de otros certámenes.