La ampliación del Museo Pablo Gargallo inicia su cuenta atrás definitiva. Tras más de cinco años de espera, el Ayuntamiento de Zaragoza ha sacado a concurso, una vez finalizado el plazo de alegaciones al proyecto, la contratación de las obras contenidas en el proyecto básico y de ejecución de ampliación del museo.

Las empresas interesadas podrán presentar hasta el 13 de noviembre su oferta, de la que ya se sabe las condiciones que tendrán que cumplir. Según salió publicado ayer en el BOA la obra tiene un plazo de ejecución de 18 meses y un presupuesto base de licitación de 3.497.377,39 euros, IVA incluido. Una vez finalizado el plazo de entrega, el ayuntamiento abrirá los sobres del concurso y se adjudicará la obra.

La ampliación, que se realizará en el edificio número 20 de la calle Torre Nueva, no cuenta con unos plazos muy amplios. El consistorio pretende que el museo esté disponible para la Expo que se va a celebrar en la ciudad en el 2008. De hecho, el pasado mes de agosto, fuentes del área municipal de Cultura aseguraron que las obras comenzarían en mes y medio. Un plazo que, lógicamente, ya no se puede cumplir.

Teniendo en cuenta estas premisas y que el plazo de realización es de 18 meses, el inicio de las obras no se podría demorar más allá de diciembre de este mismo año para que el museo estuviera abierto al público poco antes de que comenzara la Exposición Internacional.

PROYECTO DE AMPLIACIÓN

La superficie del terreno del palacio es de 736,18 metros cuadrados y la del nuevo terreno adquirido en su día es de 116,89, por lo que la superficie total del museo alcanzará los 853,07 metros cuadrados. El ayuntamiento ya adquirió en febrero del 2004 el edificio anexo y, desde entonces, se esperaba que las obras comenzaran.

El objetivo principal del museo es, además de adecuar el edificio a los tiempos actuales, poder dar mayor dimensión a la obra del escultor Pablo Gargallo en el marco del museo dedicado ya dedicado a su figura.

La ampliación supondrá que se gane espacio para nuevas exposiciones, para la integración del palacio original con el edificio adquirido para su ampliación y para la supresión de las importantes barreras arquitectónicas existentes en la actualidad.

La consecuencia patrimonial más inmediata de la reforma es que el edifico de la calle Torrenueva con el que se va a ampliar el museo pasará a ser un BIC, ya que pasará a formar parte de una unidad funcional con el Palacio de Argillo, que ya goza de esa protección.

A pesar de que la ampliación del Pablo Gargallo sea inminente, el museo aún permanecerá abierto al ciudadano hasta pocos días antes de que comience la ampliación.