Adentrarse en el barrio de San Pablo parece que es entrar en una ciudad distinta. Isla de resistencia para unos o espacio de libertad para otros muchos pero, por encima de todo, un ejemplo de multiculturalidad. Esa otra realidad es la que ha reflejado la directora aragonesa Áurea Martínez en Gente con gancho, un documental que se estrena esta noche en la Filmoteca de Zaragoza a partir de las 20 horas. La realizadora, el teniente de alcalde y vicepresidente de la Sociedad Municipal de Rehabilitación Urbana, Ricardo Berdié y el director de la Filmoteca, Leandro Martínez presentaron el documental, ayer.

La razón de por qué se llama el Gancho al barrio de San Pablo, los cambios sucesivos de la sala Oasis (centro neurálgico del teatro de variedades no hace tantos años), el aislamiento del barrio por las reformas de Conde Aranda y César Augusto, las fiestas populosas del barrio para las que se crearon cuatro cabezudos específicos (los de Labordeta, Primitivo Gil, Mercedes Navarro y el sacristán)... Como si la gran enciclopedia del barrio fuera, los habitantes de San Pablo comentan lo que significó en sus vidas los cambios y lo que supuso para el barrio. Unas personas que "capean el temporal de las dificultades como pueden y siempre con unos valores impresionantes", resalta Áurea Martínez. Unos valores que permiten la convivencia de 61 nacionalidades distintas en un espacio reducido.

Gente con gancho es un documental en el que desaparece la voz en off para dar el protagonismo a los que realmente lo tienen, los habitantes del barrio. Una multitud de voces que, lejos de desafinar, se comportan como una sola, "la voz orgullosa del Gancho", asegura la directora del documental que a su vez es vecina del barrio, Áurea Martínez.

Así, a lo largo de los 65 minutos que dura la cinta, los nostálgicos, que aún residen en el barrio, recuerdan como el Gancho pasó de ser, en unos pocos años, uno de los motores de la ciudad a ser prácticamente abandonado hasta hace una decena de años cuando el ayuntamiento se acordó del mismo y comenzó su rehabilitación.

La evolución del barrio en estos últimos cincuenta años es lo que se ha intentado plasmar en el documental, una sucesión de declaraciones de los ciudadanos que por la forma de presentarlas se convierten en diálogos. Unas conversaciones muy instructivas que se intercalan con imágenes de la vida cotidiana del barrio zaragozano. "La dificultad principal era sintetizar la variedad de culturas y personas que conviven en el barrio en perfecta armonía pero sobre todo, transmitirlo a unos ojos ajenos que desconocen esta realidad", asegura su directora.

El teniente de alcalde del consistorio (entidad patrocinadora del filme), Ricardo Berdié, destacó el "trabajo que se está realizando en el barrio que queríamos plasmar en un documental que reflejara la evolución urbanística, por un lado y, por otro, la evolución social". El resultado ha sido una cinta, que para Leandro Martínez es "motivo de orgullo. Es lo mejor que se ha hecho en España en los últimos años". Gente con Gancho se puede ver en la Filmoteca desde esta noche hasta el sábado.