Filomena Marturano es una exprostituta que observa aterrada como su amante durante más de 25 años, Domenico Soriano, decide casarse con una jovencita apuesta que tiene, en apariencia, mucho más que ofrecerle. La exprostituta sufre no solo porque le ama hasta límites extremos sino porque sus tres hijos (externos a su relación con Domenico) se van a quedar sin la familia que ella quería para ellos. "Filomena le ama, no solo quiere formar una familia con él sino que le quiere y, en el fondo, es correspondida por Domenico". Así de contundente se expresó Concha Velasco durante la presentación de la obra en el Teatro Principal, donde estuvo acompañada por el actor Héctor Colomé, el productor Juanjo Seoane y el gerente del Patronato de las Artes Escénicas, Rafael Campos. La obra se podrá ver en el Principal durante todo el fin de semana.

"Filomena Marturano defiende el derecho de las mujeres a elegir", asegura Concha Velasco que defiende la vigencia absoluta de esta tragicomedia de Eduardo de Filippo, que ya interpretó hace 27 años aunque, tal como reconoce ella misma, "entonces no tenía el peso como mujer y como actriz que necesita el papel de Filomena. Tantos años después sí lo tengo". Entonces la pareja teatral de Concha Velasco era Saza. En la nueva aventura de la función, Héctor Colomé es el que acompaña en escena a la veterana actriz. "A Héctor lo pedí yo, asegura Velasco, "y después de un año trabajando con él, no solo no me ha defraudado sino que me he enamorado profundamente de él".

El resultado ha sido una tragicomedia que descarga todo el peso en el "fantástico" papel actoral de Concha Velasco y Héctor Colomé pero que no están solos en el escenario. Nueve actores más completan el reparto, entre los que se encuentra el zaragozano Raúl Sanz.

Y la cosa funciona. La obra lleva más de 100 actuaciones acumuladas y el éxito de la crítica ha sido casi unánime. Algo que, según asegura Velasco, se debe, entre otras cosas, al buen ambiente que se respira en la compañía: "Hace muchísimo tiempo que no era tan feliz. Cada vez que acabo la función me digo a mí misma, qué bien me lo he pasado", asegura una Concha Velasco que prosigue relatando su vuelta al mundo del escenario: "Quería empezar una vida en solitario, no me atrevía y recurrí a Seoane. Me propuso hacer una obra para la que no estaba preparada emocionalmente así que le propuse volver con Filomena. Juan José Seoane me ha permitido empezar una vida nueva".

Un productor muy veterano que quiso resaltar en la capital aragonesa el carácter internacional de la obra de Eduardo de Filippo, "una piedra de toque de grandes actrices a nivel mundial", y que, a su juicio, es una "obra divertida pero sentimental, reivindicativa de la mujer y que fue, en su día, pieza de escándalo".