AUTOR Arnulf Rainer

TÍTULO Arnulf Rainer

LUGAR Museo de Zaragoza

FECHAS Hasta el 6 de noviembre

Cada cierto tiempo, Arnulf Rainer (Baden, Austria, 1929), pictórico ángel exterminador le llamó Saura, regresa a Goya para actuar sobre algunas de sus imágenes. Rainer fija su atención sobre todo en los rostros, que fotocopia y amplia de tamaño para luego transformarlos con gestos que acentúen la distorsión goyesca. No es una mera cita la que Rainer hace de Goya, ni tampoco hemos de ver en el continuo recurrir de Rainer al imaginario de Goya el motivo de haber sido galardonado con el Premio Aragón Goya, que responde sin duda a que toda su obra está atravesada por la mirada de Goya, con quien comparte la radicalidad de planteamientos conceptuales y la estremecedora capacidad de crear monstruos posibles.

Goya, pintor malhumorado, hosco, desengañado/desengañador, impone en su obra un imaginario trasgresor e ilimitado con una mirada disociada que nos mira a través y por encima, señala Stoichita. Rainer tilda la risa goyesca, satírica, tachando, manchando y cubriendo con gestos malhumorados, hoscos, desengañados/desengañadores, las bocas quebradas en estremecedoras carcajadas, para acentuar, llamar, anotar, apuntar su manera de ver el mundo que, como en Goya, será reveladora de una realidad con la que pretende sacudir, indignar y herir al espectador. Si Goya acompañó las imágenes de sus grabados con palabras reveladoras que acosan a quien se atreve a mirarlas, Rainer tacha o recubre aquello que desea acentuar; niega para afirmar. Con esta acción desbordada, pasional, cruel y directa sobre las imágenes de los monstruos perturbadores creados por Goya, Rainer confirma su presencia creíble desbordando los límites de sus fisonomías descoyuntadas por una superficie enmarañada de gestos impulsivos y crispados que dan testimonio de la realidad grotesca que es su propia angustia.

Coincidiendo con el acto de entrega del premio a Rainer, el Museo de Zaragoza inauguró una exposición que incluye tres de las series protagonizadas por la acción del artista austriaco sobre imágenes goyescas. En Goya (1983), Rainer acentúa y descubre la distorsión de los rostros mediante gestos cortos y quebrados realizados con grafito, tiza y tinta china sobre el soporte fotográfico de la imagen, para alcanzar la máxima expresividad objetiva. En Páginas de libro de los Caprichos (años 80) utiliza la tiza de acuarela para estrellar sobre el papel su acción desbordada tachando las imágenes hasta casi destruirlas a excepción de breves restos de luz, de los que todo depende. Goya-sobrepinturas (2005-2006) participa de la idéntica cruel devastación que asola las imágenes que toma de los Desastres de la Guerra, sobre las que extiende en un acto melancólico, capas de pintura que son el eco de las palabras de Goya: "¿Puedes mirar esto y soportarlo?"