LUCHA A MUERTE DEL ZORRO Y EL TIGRE LIN

AUTOR: Alfonso Plou

EDITORIAL: ADE

Mao Tse Tung dominó la sociedad china hasta extremos insospechados. Obra suya fueron decisiones tan polémicas como la llamada Revolución Cultural o el otrora llamado Gran Salto Adelante. Con él, el comunismo se hizo fuerte en China, y los vientos de capitalismo que hoy empiezan a soplar en el país asiático no son más que un intento de arrancar de su piel la imprenta de Mao.

A este mundo, de tantas contradicciones sociales, ha vuelto la mirada Alfonso Plou en su obra teatral Lucha a muerte del zorro y el tigre Lin, con la que fue galardonado con el Premio Internacional de Literatura Dramática Lázaro Carreter 2006 y que ahora acaba de ser publicada por la ADE (Asociación de Directores de Escena de España). Una publicación que aborda la sorda lucha por el poder entre el tigre Lin Piao, vicepresidente del Partido Comunista Chino y el todopoderoso Mao Tse Tung. Una reflexión social y política que, según afirma Plou, "está muy vigente hoy en día porque todavía no se ha revisado la época de Mao, que aún sienta las bases de cómo se mueve China hoy en día". No obstante, se trata de, prosigue el autor, "es una gran potencia, la más poblada del planeta y que en un futuro muy próximo tendrá gran influencia sobre nosotros". Un aspecto que le confiere al texto premiado un vínculo con la contemporaneidad que vivimos: "Estamos ante una obra muy contextualizada en la actualidad. Sigue teniendo sentido seguir hablando de Mao Tse Tung".

Para la creación del texto, Plou ha bebido, "como casi siempre", de autores clásicos como Brecht y Shakespeare. Quizá por eso, el propio autor piensa en la perdurabilidad de la obra por muchos años y no en la puesta en escena de la misma de una manera inmediata. "Es una obra que piensa en la contemporaneidad, no tiene que pasar el tiempo por ella. Realmente no sufro mucho si no se lleva a escena porque no estaba creada pensada para la escena como, por ejemplo Yo soy Andy Warhol u otras que he creado". Bien es cierto que, como reconocieron tanto el presidente de la ADE, Juan Antonio Hormigón y el propio autor durante la presentación de la obra, "a pesar de que es un texto construido con una solvencia increíble, tiene muy pocas posibilidades de que alguien lo ponga en escena". Un problema que, según los implicados, habría que analizar a fondo porque "autores hay muchos pero las puestas en escena es algo mucho más complicado".

El director del Centro Dramático de Aragón, Javier Brun ahondó en esta línea y reivindicó que ya es hora de que en el teatro aragonés "se produzca un recambio y, para eso, hay que dar un empujón porque autores hay pero tienen que dar un paso más".

DANIEL MONSERRATdmonserrat@aragon.elperiodico.com