Zaragoza Las obras para la construcción de un nuevo edificio en la céntrica calle Urrea han dejado a la luz restos de la cloaca romana, datados entre los siglos I y III d. C. La mala conservación de estos vestigios hace imposible su recuperación o su traslado. Eso sí, el departamento de Patrimonio del Gobierno Aragonés ha aprovechado para realizar un análisis documental de las mismas y ha servido para conocer mejor el trazado de la cloaca.