Cuando un camarero del hotel donde tiene lugar la entrevista le pregunta qué desea tomar, Andy García no lo duda. "Un cuba libre ¿Y tiene un Montecristo número 4?" Así, en un plis plas, el actor, exiliado cubano afincado en Estados Unidos, pide el puro habano más vendido en todo el mundo y la bebida caribeña de mayor renombre internacional. Al contrario de lo que la gente cree, este cóctel se inventó mucho antes de la entrada en La Habana de Fidel Castro. Justo de los meses previos a la revolución cubana trata La ciudad perdida, significativo título en la que debuta tras la cámara dirigiendo a sí mismo, a Dustin Hoffman, Bill Murray e Inés Sastre. La película, escrita por Guillermo Cabrera Infante, le ha llevado "grandes satisfacciones", pero también 16 años para levantar la financiación y duras críticas por retratar a Che Guevara como un asesino. Andy García reflexiona sobre los temas más controvertidos de esta cinta, que se estrena el 3 de noviembre.

HUIDA "A mi familia le pasó lo mismo que a mi personaje. Al salir de Cuba, en el aeropuerto los milicianos les quitaron las joyas. Mi hermana llevaba unos brazaletes de oro que al haber crecido ya no se los podía sacar. Yo tenía 5 años y lo pasé fatal. Después de ver cómo habían tratado a mi madre, pensé que a mi hermana le iban a cortar la mano para sacarle los aros".

FIDEL CASTRO "En teoría, ya ha cedido el poder, aunque como en Cuba no hay libertad de prensa, solo sabes lo que el Gobierno quiere que escuches. Mi esperanza es que se cumpla la promesa de la revolución, que por fin entre la democracia."

CHE GUEVARA "Es una parte muy oscura de Cuba. No quieren que se sepa, pero durante los primeros años de la revolución, él formó el tribunal de la fortaleza de La Cabaña. Ahí bajo su bando se fusilaron a muchísimas personas. Los que se ponen su camiseta en verdad no saben nada. Si fuera calvo, con narizón y sin dientes no se difundiría esa imagen tan romántica".

EXILIO "Es un sacrificio enorme. Mis padres se fueron a EEUU con las manos vacías. La única que hablaba inglés era mi madre, que era maestra. Mi padre arrancó como mi personaje, lavando platos. Nosotros somos exiliados políticos. Esta película es un canto nostálgico a la Cuba que desapareció: mi Cuba".

REVOLUCIÓN CUBANA "No era la revolución de los pobres, era de la clase media. No era por motivos económicos, sino intelectuales. Mucha gente que le iba bien, se jugó la vida para cambiar la situación política. ¡Estaban abochornados con Batista! Mi familia apoyaba la revolución. Lo que no se esperaban era un estado marxista-leninista. Fue un cambio radical. La principal promesa del manifesto del 26 de julio, que lo escribió Fidel, no se ha cumplido. Nunca ha habido elecciones. O lo aceptas o te marchas. Me alegro que mis padres tuvieran el coraje de empezar una vida nueva".

GUILLERMO CABRERA INFANTE "Lo conocí en su casa de Londres. Tenía paredes enteras llenas de libros. Le pregunté si los había leído todos. ´Solamente una vez´, respondió. Antes de morir, vio la película. Gracias a Dios, estaba orgulloso de ella. Lo extraño muchísimo. Él me decía que era mi sastre. La verdad es me hizo un personaje a medida.

REPARTO "Admiro a Hoffman y Murray. Son grandes actores. No están en la película por ser amigos. Murray es la voz de Cabrera Infante, un personaje que refleja su ironía, una especie de Pepito Grillo, la conciencia de la película. Hoffman, que aportó muchas ideas, interpreta a Meyer Lansky, el zar de los casinos de la Cuba de Batista, un mafioso que luego se asentó en EEUU".

INÉS SASTRE "Vi su retrato en una revista y me dije: ´Esa es Aurora´. Averigüé y supe que además de modelo es actriz. Llamé a un agente amigo mío de Madrid. Le pregunté si la conocía y va y me responde: "Si yo la represento". Ella se interesó muchísimo por el guión y vino a Los Ángeles. Le hice una audición. Quería observar su reacción al escuchar Si me pudieras querer, la famosa canción de Bola de Nieve, que es el tema principal del filme. En el momento del estribillo, tuvo una catarsis emocional. No podía parar de llorar. Ya no hice más pruebas."

RODAJE "Filmamos en Santo Domingo en junio del 2004, antes de la época de los huracanes. El presupuesto fue de un millón de dólares, por ello el rodaje se redujo a 35 días. Yo mismo busqué las localizaciones. Carlos Fuentes me presentó a Hipólito Mejía, presidente de Santo Domingo. Le pedí que nos dejara simular en su sede gubernamental el ataque al palacio presidencial de Batista. Me dio el permiso: "Puedes atacarnos, pero en fin de semana". El día que rodamos, la gente por la calle no daba crédito cuando veían la bandera de Cuba colgando del balcón. Hubo uno que empezó a gritar: "Los cubanos nos atacan".

REFERENTES "Es cine clásico, como corresponde a esa época. Películas que me influenciaron de joven y que captan un momento de transición ideológica de un país. Desde Doctor Zhivago, de David Lean; Casablanca, de Michael Curtiz; Novecento, de Bernardo Bertolucci. Hasta Martin Scorsese se inspira en otros filmes".