La revalorización del bodegón es imparable. En 1991 el museo compró Bodegón de caza, hortalizas y frutas, de Sánchez Cotán, por 2,7 millones de euros, y 13 años después otra obra suya duplicó la cifra. En el género destacan el legado Cambó, que aportó al Prado Bodegón con cacharros, de Zurbarán, y la colección del marqués de Casa Torres.