La torre del castillo de Biel, monumento emblemático de la localidad, será rehabilitada durante los dos próximos años con la financiación del Ministerio de Cultura, entidad a la que pertenece la propiedad del edificio.

La rehabilitación interior de la torre aparece ya en el borrador de los Presupuestos Generales del Estado, según informó ayer el alcalde del municipio, José Luis Lasheras. La partida dedicada en el presupuesto de 2007 para la realización de estos trabajos será de 300.000 euros, a los que se sumarán 60.000 en el año 2008. "Es una obra muy esperada en la localidad", declaró el alcalde, "solo esperamos que esta partida no caiga en saco roto".

Las obras consistirán en la consecución de cuatro pisos en la torre, que actualmente cuenta tan solo con sus cuatro paredes, a través de forjados. La intención es devolverle su apariencia original, con cuatro niveles además de la planta baja, en la que se instalarán unos servicios.

El arquitecto del Ministerio ya ha visitado el edificio y adelantó que el cadalso de la parte superior de la torre serán también restaurados. "Se trata de unas pequeñas ventanas que servían para la defensa", explicó Lasheras. La idea es habilitar estas ventanas para crear un acceso para el turista. "De esta forma, los visitantes podrán contemplar el paisaje extraordinario que tenemos en el municipio", añadió.

La posición estratégica de Biel en época medieval pudo ser la causa de que se levantara un castillo de tal envergadura en el siglo XI. Custodiaba, junto con las fortificaciones de Uncastillo y Luesia, los caminos que desde Ejea penetraban hacia las tierras del condado de Aragón. Las primeras noticias del castillo son de la época de Sancho el Mayor, aunque su primer teniente conocido fue Blasco Orioli, entre 1042 y 1051. La torre del castillo cuenta con una altura de 30 metros y una planta rectangular de 105 metros cuadrados. Hace diez años, el Ministerio de Cultura invirtió 25 millones de las antiguas pesetas en restaurar el remate del tejado del castillo y en proteger su interior. Además, está prevista su total restauración para convertirlo en un futuro centro de interpretación de la vida en los castillos medievales.