Cuando el emperador romano Julio César descubrió con asombro que los griegos guardaban la cerveza en barriles en vez de en ánforas, y decidió trasladar el sistema para almacenar el vino, no sabía que estaba sentando las bases de las futuras Denominaciones de Origen mundiales y, en consecuencia, aragonesas. Ese cambio que no parece gran cosa, visto tantos siglos más tarde, supuso una auténtica revolución en la industria vitivinícola. Pero eso sucedió hace muchos siglos. Desde entonces, el vino ha evolucionado mucho, hasta llegar a la actualidad donde las nuevas tecnologías ya se han introducido en la producción.

Un mundo apasionante que ha reflejado Ridley Scott en su última película, Un buen año, protagonizada por Russel Crowe. El norteamericano hereda, en el filme, un viñedo de su tía en la Provenza. Cuando llega allí, conoce a una atractiva mujer que reclama las tierras como suyas. Una superproducción de Hollywood que llegará a las pantallas el 3 de noviembre.

Al amparo de Un buen año, National Geographic está grabando esta semana un reportaje sobre la elaboración del vino. El lunes y el martes estuvieron en Cariñena, ayer en Borja (exteriores y en las bodegas Borsao) y hoy harán lo propio en Calatayud. Mañana tienen previsto grabar en el Museo del Foro y en el Teatro Romano de Zaragoza. "Es un documental que hace un seguimiento desde la cepa hasta la copa, desde que nace la uva hasta que se convierte en la bebida que está en la mesa de casi todas las comidas", asegura el guionista y productor ejecutivo de la misma, Ivan Bousso.

El documental, que se titula Un buen año. La vida del vino intercala imágenes de la película e incluye entrevistas con Russel Crowe ("un gran entendido de vinos", asegura Bousso) y con el guionista Peter Mayle, entre otros. Pero también incluye entrevistas con historiadores, químicos, enólogos, expertos de las Denominaciones de Origen...

"Es un beneficio compartido (de la películas y de las Denominaciones de Origen) que consigue darle una proyección internacional a nuestros vinos", afirma José Francisco García, el gerente del Patronato de Turismo de la DPZ, principal sustento económico de La vida del vino junto al Gobierno de Aragón y a la Denominación de Origen. No obstante, García deja claro que "no se trata de un documental de promoción de bodegas, sino que trata la forma de hacer el vino en la provincia de Zaragoza".

Bousso prosigue la argumentación: "Precisamente aquí, en Zaragoza, es una de las zonas donde más se apuesta por la tecnología. Además, lo que más nos interesa es, por ejemplo, la actuación del río Ebro como vertebrador de toda la zona y buscar cómo está presente en la sociedad".

El documental se estrenará en el canal National Geographic el próximo 19 de noviembre y, en días posteriores, también se emitirá en la Fox. "Es lo habitual. Se deja pasar el primer tirón del estreno para volver a lanzarla con la emisión de este documental". Además, la DPZ tiene intención de editar un dvd para la difusión de la cinta.