--¿Está nerviosa por la gala de hoy?--En esta profesión estamos acostumbrados a dominar los nervios, así que no estoy exactamente nerviosa. Lo que sí hay es una gran emoción por volver a Aragón, y en concreto a Fuentes de Ebro. Al pueblo porque mi primer apellido es Fuentes, y a Aragón porque parte de mi familia proviene de aquí, de Illueca y Ariza, donde pasé un tiempo de pequeña, a los tres o cuatro años, con mis abuelos.

--Además, le ha dado tiempo a visitar algo de la Comunidad.--Sí, hemos estado en Calanda, donde hemos visitado el Museo de Buñuel. Para mí ha sido muy emocionante oír su voz, unida a las fotografías de su infancia, ya que lo considero una de las personas más inteligentes que he conocido.

--¿Qué opinión le merece el esfuerzo de los festivales pequeños como el de Fuentes?--Los grandes festivales tienen cada uno su característica definitoria: el glamour de Cannes, el tirón de Venecia... Aquí en España, destaca el de San Sebastián, al que todos quieren venir precisamente porque ofrece lo mejor del carácter vasco, su generosidad y carácter abierto. Luego están estos, que yo llamo festivales familiares, que son mucho más entrañables y emotivos. A los que lo organizan les vienen bien por la promoción pero a nosotros también nos encanta conocer los lugares, la gastronomía... y sobre todo hacernos tangibles, ya que es realmente tarea nuestra acercarnos a la gente.

festivales familiarestangibles

--¿Cómo surgió el venir aquí?--Aparte de los motivos que ya he comentado, me vi arrastrada por la voz y la emoción de José Antonio Aguilar, el director. Tienen mucha suerte en Fuentes de contar con gente así, que se esfuerza por hacer que la gente asimile la cultura de la forma más fácil, que es a través del cine. Porque éste es muy cómodo de ver en casa, en el sillón, pero son este tipo de festivales los que estimulan que se mantenga viva la esencia del cine, la ceremonia de ir todos juntos a verlo.

ceremonia

Usted que ha hecho teatro, revista, cine... ¿Destacaría alguna de estas facetas?No me puedo decantar por nada; la revista fue la que me abrió las puertas del espectáculo. Es además un género muy exigente, que además de nociones musicales exige talento y físico. El cine es, al fin y al cabo, lo que te hace entrar en la historia. Y el teatro nunca lo abandonaré, porque aunque es difícil actuar a diario y en directo es lo que te mantiene joven.