Hay profesiones que ni destacan en su campo ni parecen, en principio, muy vocacionales. En el campo del arte, los artistas acaparan los flashes, mientras los comisarios de las exposiciones permanecen en un segundo plano. Afortunadamente, los más jóvenes cuentan con algunas salidas para darse a conocer.

Con estas premisas se presenta Inéditos 2006, la quinta edición de este proyecto que ayuda a los jóvenes comisarios. Su presencia en el Espacio para el Arte de Caja Madrid de Zaragoza (Paseo de la Constitución) es la única cita de su itinerancia, tras exponerse primero en Madrid. De los tres premiados, la exposición Terraplane Blues de la comisaria Kamen Nedev se ha quedado fuera para esta cita, que sí contará con las exposiciones Derivados, nuevas visiones financieras (Mar Canet, Jesús Rodríguez y Daniel Beunza) y Empieza el juego (Javier Marroquí y David Arlandis).

Excepto Beunza, todos los comisarios estuvieron presentes para apadrinar su proyecto en su inauguración, el pasado jueves, y desvelar sus complejidades. Porque puede que algunos lleguen a intuir todo lo que esconden las obras, pero la mayoría encontrará que con la ayuda del catálogo se saborea mejor todo el contenido de estas muestras.

Empieza el juego es una recopilación de obras cuyo lema puede resumirse, según sus comisarios, en la actitud que refleja una de sus obras, la del italiano Piero Golia, To whom it may concern (A quien pueda interesar): "El arte como vida, la vida como juego". Juego en sentido amplio, diversión, inventiva... En concreto, esta obra expone una serie de cartas que el italiano pidió que enviaran diversas personalidades del mundo del arte al gobierno italiano para poder librarse del servicio militar, en las que explicaran que el tiempo que perdiera en él sería una pérdida irremplazable para la creación italiana. "Y lo consiguió".

Además la exposición recoge vídeos, fotografías y montajes de aristas "de todo el mundo, porque no queríamos limitarnos", como explicaron sus jóvenes y premiados comisarios. La aportación española, quizá una de las más divertidas de la muestra, recoge el viaje de Tere Recarens a Alemania, en el cual aprovecha para romper la frialdad germana haciendo hablar a los berlineses tras inhalar helio de un globo.

En el sótano del Espacio de Caja Madrid espera Derivados, nuevas visiones financieras, una exposición que si bien puede ser menos divertida es a cambio más sorprendente. Porque a priori es difícil relacionar la economía con el arte, y sin embargo "había varios artistas recorriendo este camino por su cuenta, y nosotros les unimos", como comentaron orgullosos sus organizadores.

Los movimientos del mercado se representan, a través de ingenios electrónicos, como vuelos de pájaros prehistóricos en un videojuego, como música en la que cada valor es un instrumento... Otra vertiente es la que usa el lenguaje y los instrumentos económicos para representar los problemas y desigualdades sociales, en la que la típica barra de valores que se desliza indica, en lugar de cotizaciones, la situación al alza o a la baja de los derechos humanos, los problemas de la mujer y muchos otros temas.

Concepciones originales que podrán descubrir quienes se acerquen de martes a sábado, de 18.00 a 21.00 horas, y los domingos y festivos de 11.00 a 14.00 horas, al Espacio de Caja Madrid. Tendrán hasta el próximo 19 de noviembre para descubrir las ideas de estos comisarios, jóvenes pero preparados.