EL ALMA DEL ATEÍSMO

AUTOR: André Comte-Sponville

EDITORIAL: Paidós

PÁGINAS: 211.

PRECIO: 16 euros

Podría afirmarse que es ateo quien se resiste a que su espíritu milite en una religión, puesto que encuentra desproporcionados la fe y el acatamiento ideológico que se le exigen. Ello no significa, de acuerdo con Comte-Sponville, que la única diferencia entre aquel y el creyente esté en el convencimiento de la existencia de Dios, como tampoco es cierto afirmar que el ateo no cree en nada.

En cierto modo, El alma del ateísmo es una defensa de la religión, en la medida que insiste en diferenciar el fanatismo de las distintas religiones en cuyo nombre dice actuar. Por esta misma razón, es de rigor reivindicar, en la dirección contraria, una "espiritualidad laica", que pasaría, esencialmente, por un ejercicio continuado de autocrítica y de rechazo de cualquier clase de dogmatismo. La aceptación de este relativismo moral nunca debe confundirse con la defensa del nihilismo o la sofística --la superchería argumentativa para inventar verdades--, consideradas por Comte-Sponville actitudes morales difíciles de justificar, y desde luego peligrosas.

El filósofo francés recurre muy acertadamente a los ejemplos de espiritualidad "arreligiosa" que proporcionan otras culturas, sobre todo orientales, donde la ausencia de dioses no ha impedido un desarrollo espiritual mucho menos conflictivo que en las religiones monoteístas. A pesar de que a veces el autor renuncia al rigor que se espera de un filósofo en materias como la mística, esta "introducción a una espiritualidad sin Dios" es una lúcida reivindicación de la "medida humana" en la configuración de las sociedades actuales, zarandeadas por choques de civilizaciones, guerras santas e integrismos religiosos.

PAU CENTELLASpcentellas@elperiodico.com