Vaya por delante que considero que Celda 211 es la mejor de las cuatro películas finalistas y la que debería alzarse con la mayor parte de los premios gordos. Su elevado número de nominaciones la convierten también en favorita, pero en el complejo mundo de los Goya, las cosas no son tan fáciles. Sin ir más lejos, el año pasado parecía destinado a la victoria de Los girasoles ciegos (de 15 nominaciones solo ganó una) y ganó Camino. Creo que el filme de Monzón sólo tiene un rival de calidad, El secreto de sus ojos, que, como en las dos últimas ediciones, es la tapada de la fiesta aunque más de uno, con parte de razón, la considere más argentina que española. EDUARDO DE VICENTE