Ahora revelamos al mundo desde aquí, El Cairo, cómo falleció Tutankamón". Como estaba previsto, exultante y sentado frente a las momias de la madre, el padre y la abuela del joven faraón, Zahi Hawas, el todopoderoso zar de Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto, escenificó ayer un nuevo show ante decenas de medios de comunicación de todo el mundo para presentar las conclusiones de los últimos análisis genéticos de 16 momias

El estudio, que el martes avanzó la revista estadounidense Jama, arroja nueva luz sobre Tutankamón y su familia, que reinaron hace más de 3.000 años. Hawas mostró en el Museo Egipcio de El Cairo cómo el faraón más famoso cojeaba por una fractura en la pierna posiblemente a causa de una caída propiciada por una necrosis ósea --tenía el pie izquierdo deformado y menos falanges en el derecho--. Esto, junto con la malaria que sufría contribuyó a su muerte. Muy lejos de la teoría que afirmaba que fue asesinado dentro de una conspiración del poder y el clero de Tebas por temor a que siguiera la revolución monoteísta instaurada por su padre, estigmatizado como el hereje Akenatón.

Varios egiptólogos españoles consultados coinciden en que lo más novedoso del estudio de Hawas es el uso del ADN. "Es la primera vez que las autoridades egipcias permiten realizar un análisis de ADN en las momias reales, que permitirá reorganizar de modo indiscutible su genealogía, algo francamente complejo de realizar a partir solo de los datos históricos", opina desde la excavación de la tumba de Djehuty el doctor José Miguel Parra.

El catedrático Josep Padró, director de la Societat Catalana de Egiptología, además de destacar la malaria, ve como "principal aportación las pruebas de ADN" pues "gracias a ellas se han confirmado las hipótesis más recientes, como que Tutankamón era hijo de Akenatón y que Nefertiti no era su madre".

Jose Ángel Martos, especialista en Historia Antigua, incide en la importancia de confirmar la malaria con análisis genético: "No hay que olvidar que hace solo una década la hipótesis principal era la del asesinato y que en el 2005 una tomografía del cráneo la cambió por la lesión en la pierna por un supuesto accidente de caza". Todos coinciden también en que lo menos nuevo es el parentesco entre la familia real, pues lo que hace el estudio es confirmar teorías extendidas.

INCESTO HABITUAL El análisis del equipo de científicos alemanes de la Universidad de Tubingen, egipcios e italianos, identifica la momia de Akenatón como padre de Tutankamón e hijo de Amenhotep III, a la reina Tiye, cuya momia lucía ayer una larga cabellera de color castaño, como esposa de Amenofis III y abuela de Tutankamón; y a la "dama joven" de identidad desconocida --la momia KV35YL-- como madre del joven rey. Según Hawas, es hija de Amenhotep III y de Tiye "y por eso no puede ser Nefertiti (esposa de Akenatón)". Así, la madre y el padre de Tut eran hermanos, algo nada escandaloso sino normal entre la realeza egipcia. El propio Tut se casó con su hermanastra Anjesenamón, una de las seis hijas de Akenatón y Nefertiti, con la que engendró dos fetos femeninos hallados en la tumba de Tut y que también han sido analizados. "Un rey podía casarse con su hermana y su hija porque es un Dios, como Iris y Osiris", explicó Hawas.