El Consejo de Gobierno ha aprobado un decreto por el que se declara Bien de Interés Cultural el Conjunto Histórico de Teruel.

El expediente para esta declaración fue incoado en 1978 y se ha continuado conforme a lo previsto en la citada norma, estando vigentes desde entonces una serie de medidas de protección provisionales que con la declaración de este martes se convierten en definitivas.

El Conjunto Histórico de Teruel comprende el recinto histórico de origen medieval, parte del Arrabal creado a partir del siglo XIII, el antiguo Barrio del Calvario y el Primer Ensanche de principios del siglo XX.

CENTRO HISTÓRICO

El Centro Histórico, de carácter eminentemente defensivo, ha conservado algunos lienzos de la muralla que rodeó la ciudad, mientras que otros quedan ocultos por las construcciones adosadas en la expansión del siglo XVIII. También ha conservado dos de sus portales, el de San Miguel y el de Larica, y algunas de las torres que la reforzaron, Torreón de Ambeles, de la Lombardera, Torreón de San Esteban y otros ocultos en patios y edificaciones.

Fuera del recinto, el Arrabal surgido en el siglo XII no conserva vestigios de su amurallamiento, pero sí mantiene en buena medida su trazado medieval, sus principales ejes de articulación y bastantes muestras de arquitectura popular. También en este barrio aparecen zonas desvirtuadas con tipologías y materiales propios del desarrollismo de los años 60, en edificios con volúmenes abusivos.

ANTIGUO BARRIO DEL CALVARIO

La zona de las Menas de los Arcos o antiguo barrio del Calvario, configurado en el siglo XIX sobre algunas construcciones anteriores y adosándose en algunos casos al acueducto, presenta un conjunto de calles irregulares y estrechas con bastantes ejemplos de arquitectura popular.

Finalmente, el Primer Ensanche, configurado a partir de 1930 gracias a la construcción en 1929 del viaducto que permitió la expansión de la ciudad hacia el sur, conserva el trazado y la arquitectura representativos del racionalismo de los años 30, inspirado en el modelo de Ciudad-Jardín.

El entorno de protección establecido se ha delimitado teniendo en consideración aquellas zonas que reúnen valores históricos, morfológicos, de integración del paisaje y de relación con los elementos naturales y visuales.